MANCHESTER, INGLATERRA — Bruno Fernandes asestó el golpe decisivo al minuto 81 mientras Manchester United aseguró una victoria merecida de 2-0 sobre un Tottenham Hotspur con diez hombres en Old Trafford, colocando a los Red Devils en el sexto lugar de la tabla de la Premier League. El remate clínico del capitán portugués coronó una actuación dominante en la que United bombardeó la portería de los Spurs con 23 disparos mientras controlaba casi dos tercios de la posesión contra un equipo visitante reducido a nueve hombres sobre el final del encuentro.
El tanto que United venía amenazando finalmente llegó en el minuto 38 a través de Bryan Mbeumo, quien definió desde el centro del área tras un excelente trabajo de Kobbie Mainoo después de un córner. El gol fue premio al dominio territorial de United, con Casemiro habiendo forzado ya una gran intervención de Guglielmo Vicario con un cabezazo tres minutos antes. El tanto de Mbeumo calmó los nervios del equipo local y marcó la pauta para lo que se convertiría en un encuentro cada vez más unilateral conforme avanzaban los minutos.
La resistencia del Tottenham, admirable durante largos períodos, dependió en gran medida de las heroicidades de Vicario bajo los tres palos. El portero italiano fue requerido una y otra vez, negando a Casemiro nuevamente en el minuto 51 con una parada precisa desde distancia después de que Mainoo preparara el disparo del brasileño. Nueve minutos después, Vicario produjo que quizás fuera su mejor intervención de la tarde, desviando con una palmada el potente disparo de Luke Shaw con la zurda desde fuera del área por encima del travesaño. El guardameta del Spurs fue una barrera unipersonal, pero incluso su brillantez solo pudo retrasar lo inevitable ante las oleadas ofensivas incesantes del United.
Las estadísticas dibujaron una imagen clara de la dominación del United. Los Red Devils lanzaron 23 disparos a portería en comparación con los escasos siete del Tottenham, con diez de esos intentos obligando a Vicario a intervenir. La posesión del 65.1% del United asfixió los intentos del Spurs de construir cualquier impulso ofensivo significativo, mientras que la presión local generó siete córners frente a los cero del Tottenham. Los visitantes apenas lograron un único disparo entre los tres palos durante todo el partido, con el intento de Conor Gallagher en el minuto 12, cómodamente atajado por Senne Lammens, representando su única amenaza real.
Se agravó aún más la tarde del Tottenham cuando se quedaron con diez jugadores, y su disciplina se desmoronó por completo tras una segunda expulsión que los dejó con nueve futbolistas en el campo. La desventaja numérica evidenció la diferencia de calidad, con el United aprovechando despiadadamente el espacio extra. Bruno Fernandes casi duplica su cuenta de goles en el minuto 78, obligando a otra intervención del sobrecargado Vicario con un disparo con la pierna derecha desde fuera del área tras combinar con Casemiro.
El momento de gloria del capitán llegó tres minutos después, cuando Diogo Dalot envió un centro preciso desde el costado derecho. Fernandes, calculando su carrera a la perfección hacia el centro del área, empujó el balón con su pierna derecha al ángulo inferior derecho para hacer el 2-0. El gol desató jubilosas celebraciones entre los fieles del Old Trafford y prácticamente terminó cualquier esperanza residual de remontada del Tottenham. Fernandes casi añade un tercero en tiempo de descuento, pero su remate se fue alto y desviado tras una buena jugada de Mainoo.
La dominancia del United se extendió más allá del marcador, con Matheus Cunha y Amad Diallo generando problemas constantes para la maltrecha defensa del Tottenham. El trío de mediocampistas del equipo local, compuesto por Casemiro, Mainoo y Fernandes, controló el partido, ganando los duelos físicos y marcando el ritmo durante todo el encuentro. Lisandro Martínez y Harry Maguire apenas fueron inquietados en la zaga, prueba del dominio absoluto del United en el partido.
En los tramos finales, el United mantuvo el control del partido, con el entrenador Erik ten Hag capaz de introducir jugadores frescos. Benjamin Sesko entró y casi marca su debut con un gol, pero Vicario le negó el tanto con una gran parada en el minuto seis de descuento. Joshua Zirkzee, Manuel Ugarte y Noussair Mazraoui también ingresaron al campo mientras el United gestionaba el partido de manera profesional para asegurar tres puntos vitales.
Para el Tottenham, la derrota los deja languidecer en el undécimo puesto con 22 puntos, su tarde resumida por la tarjeta amarilla de João Palhinha al minuto 70 por una falta cínica sobre Mainoo. Los visitantes mostraron poco de la vivacidad ofensiva que ha caracterizado sus mejores actuaciones esta temporada, apenas manejando un 34.9% de posesión y prácticamente sin crear nada en el último tercio. Las dos tarjetas rojas agravaron un día miserable para el equipo del norte de Londres.
La victoria representa un mensaje contundente del United, que ahora ha escalado hasta el sexto lugar con 26 puntos de 16 partidos. Su diferencia de goles de +4 iguala la del Tottenham, pero la posición de los Diablos Rojos en la tabla refleja su mejorada forma. La actuación mostró el tipo de control y definición clínica que será necesario si el United quiere mantener su lucha por la clasificación europea.
El United buscará mantener este impulso cuando reciba al Leicester City el 8 de febrero, mientras que el Tottenham enfrentará la difícil tarea de recomponerse antes de la visita del Newcastle United el 11 de febrero. Las dispares fortunas de ambos equipos quedaron al descubierto bajo las luces de Old Trafford, donde la calidad y profundidad del United resultaron ser demasiado para un Tottenham que nunca se recuperó tras quedar en desventaja y perder su superioridad numérica.