MADRID, ESPAÑA — Rayo Vallecano protagonizó una de las sorpresas de la temporada de LALIGA, desmantelando al Atlético de Madrid, cuarto clasificado, con un contundente 3-0 en el Estadio Municipal de Butarque, en un partido que combinó solidez defensiva con una definición clínica. Los locales, situados décimos en la tabla, superaron en intensidad y estrategia al equipo de Diego Simeone para conseguir tres puntos preciosos que resonarán en la capital española.
Los primeros compases del partido pertenecieron al Rayo, con Jan Oblak obligado a intervenir en repetidas ocasiones. El portero esloveno tuvo que despejar el disparo de zurda de Pacha Espino desde el borde del área en el minuto 31, antes de que Ilias Akhomach lo pusiera a prueba tres minutos después con un peligroso remate desde el centro del área. Fran Pérez seguía generando peligro, forzando otra parada de Oblak en el minuto 35 con un disparo de derecha desde lejos.
El tanto llegó justo antes del descanso cuando Óscar Valentín aprovechó desde muy cerca para empujar el balón al fondo de la portería en el minuto 45, haciendo estallar de alegría a los aficionados locales. El gol se produjo después de que el disparo inicial de Isi Palazón fuera detenido por Oblak, pero Valentín estaba perfectamente colocado para rematar el rechace y darle al Rayo una merecida ventaja de cara al descanso.
Atlético Madrid salió del descanso con renovado propósito, dominando la posesión con un 58.9% y manteniendo a Rayo completamente replegado durante largos tramos. Sin embargo, a pesar de su dominio territorial, los Colchoneros encontraron a Augusto Batalla en un estado de forma inspirado. El portero de Rayo realizó una parada espectacular en el minuto 48 para negarle un remate de derecha a Florian Lejeune desde fuera del área, marcando la tónica de una segunda parte de resistencia heroica.
La frustración de los visitantes iba en aumento mientras una tras otra las ocasiones se desvanecían sin premio. Nico González vio cómo su disparo con la zurda desde el lado izquierdo del área pequeña era detenido por Batalla en el minuto 62, con Thiago Almada proporcionando la asistencia. El mediocampista argentino estaba en el centro del juego ofensivo del Atlético, pero la organización defensiva del Rayo se mantenía inquebrantable, con Florian Lejeune y Nobel Mendy dirigiendo la línea defensiva de manera magistral.
En lugar de desmoronarse bajo presión, Rayo anotó un gol devastador en el minuto 76. Nobel Mendy se elevó por encima de todos para clavar un cabezazo desde el lado derecho del área pequeña, enviando el balón al ángulo inferior derecho, con Álvaro García sirviendo un centro perfecto tras un saque de esquina. El gol silenció cualquier esperanza de remontada del Atlético y provocó una conmoción entre los aficionados visitantes.
La desesperación del Atlético se hizo evidente cuando Simeone introdujo refuerzos ofensivos, ingresando a Julián Alvarez, Robin Le Normand y Ademola Lookman en un intento por rescatar algo de la debacle. Sin embargo, Batalla permanecía infranqueable, realizando otra parada crucial al minuto 82 para negarle a José María Giménez un remate de derecha desde cerca de la portería, con Alvarez proporcionando el centro.
Las estadísticas revelaron la historia del dominio del Atlético en posesión pero su impotencia definitiva frente a la portería. A pesar de controlar el 58,9% del balón y conseguir ocho córners por los cuatro del Rayo, solo lograron cuatro disparos entre los tres palos de nueve intentos. En contraste, el Rayo fue clínico, enviando nueve de sus 13 disparos entre los postes con una tasa de conversión que atormentaría el análisis táctico de Simeone.
Las heroicidades de Batalla no pueden ser exageradas: sus seis paradas resultaron definitivas entre una victoria histórica y una posible derrota. Los movimientos y reflejos del portero frustraron durante los 90 minutos al cuarteto ofensivo del Atlético compuesto por Álvaro Baena, Thiago Almada, Nico González y Alexander Sørloth.
El partido se volvió cada vez más tenso a medida que la frustración del Atlético hervía. Marcos Llorente recibió una tarjeta amarilla en el minuto 70 por una falta sobre Ilias Akhomach, mientras que Rodrigo Mendoza fue amonestado en el minuto 52. Álvaro García se unió a ellos en el cuaderno del árbitro ya entrado el tiempo de descuento, pero para entonces el resultado llevaba rato sentenciado.
Para el entrenador del Rayo, Íñigo Pérez, la ejecución táctica fue impecable. Su equipo absorbió la presión de manera inteligente, transitó rápidamente por los flancos con Akhomach y Jorge de Frutos, y mantuvo su estructura defensiva incluso cuando el Atlético lanzaba jugadores al ataque desesperadamente. La actuación mostró el espíritu de lucha que ha caracterizado la temporada del Rayo, aunque su posición décima en la tabla no refleje completamente sus capacidades en su mejor día.
La derrota del Atlético representa un revés significativo en su lucha por los tres primeros puestos. Con 38 puntos de 19 partidos, permanecen cuartos pero sentirán la presión creciente de los clubes por debajo de ellos. La incapacidad de romper el bloque defensivo de un rival bien organizado, a pesar de tener una posesión abrumadora, preocupará a Simeone cuando la temporada entra en su fase crucial.
La victoria proporciona al Rayo una plataforma para generar impulso de cara a su partido como local ante el Real Betis el 22 de febrero, mientras que el Atlético Madrid debe recomponerse rápidamente antes de viajar para enfrentar al Sevilla el mismo día, conscientes de que perder puntos contra un rival de mitad de tabla podría resultar decisivo en la recta final del campeonato.