FUNCHAL, PORTUGAL — Jan Bednarek se elevó más alto en el minuto 60 para clavar un gol decisivo mientras los líderes del FC Porto sacaban adelante una victoria por 1-0 sobre el C.D. Nacional en el Estádio da Madeira. El cabezazo del defensa polaco desde el córner de Gabri Veiga resultó ser la diferencia en un partido muy disputado que permitió a los visitantes extender su extraordinaria racha invicta a 14 partidos, manteniendo al mismo tiempo su sólida posición en la cima de la tabla de la Primeira Liga.
Los primeros compases del partido reflejaron la diferencia en la clasificación de la liga, con Porto controlando el 52,9% de la posesión y buscando espacios contra una defensa bien organizada de Nacional. Los locales, ubicados en el undécimo puesto con 15 puntos, mostraron una admirable resistencia al frustrar a los favoritos al título durante un primer tiempo sin goles. Oskar Pietuszewski de Porto probó al portero de Nacional, Kaique, en el minuto 11 con un disparo de derecha desde distancia, pero el guardameta local estuvo a la altura, atrapando el balón con comodidad en el centro de su portería.
Nacional fue tomando confianza en el partido a medida que avanzaba el primer tiempo, demostrando por qué han sido rivales difíciles de enfrentar en casa esta temporada. Chuchu Ramírez estuvo muy cerca de romper el empate en el minuto 33 cuando su cabezazo desde el centro del área obligó a Diogo Costa a realizar una espectacular intervención, desviando el balón por encima del travesaño. El centro peligroso de Paulinho Bóia había encontrado perfectamente al delantero, pero el número uno de Porto mostró la calidad que lo ha convertido en un jugador indispensable en la lucha por el título de los Dragones.
La segunda parte comenzó con Porto intensificando su presión, y el entrenador Sérgio Conceição introdujo sangre nueva al minuto 59, ingresando a Gabri Veiga y Borja Sainz por Rodrigo Mora y Oskar Pietuszewski. Los cambios rindieron frutos de inmediato. Apenas 60 segundos después de entrar al campo, Veiga lanzó un córner provocativo desde el costado derecho que encontró a Bednarek completamente solo en el primer palo. El internacional polaco no falló, dirigiendo un cabezazo potente al ángulo inferior derecho, superando al indefenso Kaique para darle a Porto el gol que venían buscando.
Nacional se negó a rendirse a pesar de ir perdiendo, y Paulinho Bóia casi logró el empate en el minuto 56 cuando su disparo con la derecha desde fuera del área fue atajado por Costa. La intención ofensiva del equipo local era evidente en las estadísticas, ya que igualaron los ocho disparos de Porto mientras registraban nueve propios, aunque su falta de definición resultó decisiva. Los equipos compartieron la posesión casi por igual, con un 47,1%-52,9%, subrayando lo competitivo que se mantuvo el encuentro durante todo el partido.
La disciplina defensiva del Porto brilló en los momentos finales al absorber la presión tardía del Nacional. Los visitantes fueron clínicos cuando más importaba, colocando cinco de sus ocho disparos entre los tres palos en comparación con los dos del Nacional de nueve intentos. Costa fue requerido una vez más en los últimos momentos, pero su seguro manejo aseguró la decimotercera portería a cero del equipo en la temporada. El partido se tornó cada vez más físico mientras el Nacional buscaba el empate, con el equipo local acumulando cuatro tarjetas amarillas frente a ninguna del Porto, incluyendo amonestaciones tardías para Liziero y Lenny Vallier mientras las frustraciones se desbordaban.
Las estadísticas dibujaron la imagen de dos equipos igualados en el partido, con Porto superando en saques de esquina 8-5 y cometiendo 11 faltas frente a las 13 de Nacional. Sin embargo, fue la superior calidad de Porto en el último tercio lo que finalmente marcó la diferencia. El gol de Bednarek fue un testimonio de la efectividad de Porto en los balones parados, un área en la que han castigado consistentemente a sus rivales durante su campaña dominante. El tanto del defensa, su cuarto de la temporada, llegó en el momento perfecto, manteniendo el impecable registro de Porto como visitante y su firme control en la carrera por el título.
Para Nacional, la derrota prolonga una racha difícil en la que solo han ganado cuatro de sus 14 partidos de liga esta temporada. Su diferencia de goles de menos cuatro refleja los ajustados márgenes en los que se han movido, y actuaciones como esta sugieren que tienen la calidad suficiente para alejarse de la mediocridad de mitad de tabla. Francisco Gonçalves y Zé Vítor trabajaron incansablemente en defensa, mientras que Witi y Joel Silva lucharon con valentía en el mediocampo antes de ser sustituidos cuando el entrenador Tiago Margarido buscaba un revulsivo.
La victoria del Porto se construyó sobre los cimientos que los han llevado a la cima: solidez defensiva, flexibilidad táctica y la capacidad de encontrar goles cruciales cuando se requiere. El cabezazo de Bednarek quizás no fue una obra de arte, pero fue efectivo, y la efectividad ha sido la tarjeta de presentación del Porto esta temporada. Con 40 puntos de 42 posibles, han establecido una ventaja de 13 puntos sobre sus perseguidores más cercanos, transformando lo que muchos predijeron sería una carrera por el título competitiva en un paseo triunfal.
La victoria posiciona al Porto de manera favorable antes de su visita a Rio Ave el 22 de febrero. Nacional, mientras tanto, debe recomponerse antes de recibir a Arouca el mismo día, conscientes de que los puntos son desesperadamente necesarios para darle vida a una campaña que amenaza con hundirse en la mediocridad.