MONZA, ITALIA — Andrea Petagna se convirtió en el héroe de un encuentro vibrante en el Estadio U-Power, su gol en el minuto 64 completando la remontada del Monza tras un temprano marcador adverso para asegurar una victoria trabajada de 2-1 sobre el Juve Stabia. La intervención decisiva del suplente coronó una remontada extraordinaria después de que los visitantes hubieran sorprendido a la hinchada local con un gol en los primeros dos minutos.
El partido estalló en vida casi de inmediato cuando Nicola Mosti sorprendió a Monza en el minuto 2, disparando al Juve Stabia a una inesperada ventaja que silenció a los aficionados locales. El temprano revés podría haber descarrilado la tarde del Monza, pero en su lugar sirvió como una llamada de atención para los Biancorossi, que gradualmente se fueron imponiendo a medida que avanzaba la primera parte. La organización defensiva de los visitantes y la atención de su portero mantuvieron a Monza a raya durante el resto del período inicial, con el guardameta realizando intervenciones cruciales para preservar la ajustada ventaja.
El segundo tiempo comenzó con renovada intensidad por parte de los locales, y su persistencia dio sus frutos en el minuto 51, cuando Hernani restableció la igualdad. El remate del mediocampista brasileño desató celebraciones jubilosas entre los aficionados locales y cambió decisivamente el momentum a favor del Monza. El gol parecía haber drenado parte de la confianza del Juve Stabia, que había defendido con resolución durante casi 50 minutos pero que ahora se encontraba bajo una presión sostenida.
Los cambios tácticos del entrenador resultaron decisivos cuando Andrea Petagna ingresó al campo en el minuto 61, y el experimentado delantero necesitó apenas tres minutos para dejar su huella. En el minuto 64, Petagna se encontró en el lugar y momento precisos, convirtiendo lo que sería el gol de la victoria. Su definición clínica hizo estallar de alegría a la hinchada local y demostró el valor de la calidad desde el banquillo. El gol evidenció la profundidad ofensiva del Monza y su capacidad para cambiar el partido mediante los cambios.
Juve Stabia se negó a rendirse sin luchar, empujando hacia adelante en busca de otro empate pese al revés. Su portero continuó su impresionante tarde, realizando 5 paradas en total mientras Monza trataba de sentenciar el partido. Los visitantes generaron oportunidades propias, registrando 14 disparos frente a los 13 de Monza, pero les faltó precisión cuando más importaba. Los equipos compartieron la posesión casi por igual con un 50%-50%, reflejando la naturaleza competitiva del encuentro, mientras ambos conjuntos registraron 7 disparos entre los tres palos, con Monza ganando esa batalla particular por 7-5.
La batalla táctica se intensificó en el último cuarto cuando ambos entrenadores realizaron más cambios. Monza introdujo a Leonardo Colombo y Dany Mota al minuto 79, buscando piernas frescas para asegurar la victoria, mientras que Juve Stabia hizo ingresar a Manuel Ricciardi en el mismo momento en un desesperado intento por rescatar algo del partido. Cambios anteriores habían visto entrar a Lorenzo Lucchesi y Adam Bakoune por Monza al minuto 72, mientras que Juve Stabia había recurrido a Matheus dos Santos y Fabio Maistro un minuto antes, y a Alessandro Gabrielloni al minuto 58.
Las estadísticas contaban la historia de un encuentro parejo, con los tiros de esquina divididos 7-6 a favor del Juve Stabia y las faltas relativamente equilibradas con 12 para el Monza y 10 para los visitantes. Sorprendentemente, ningún equipo recibió una tarjeta en lo que fue un encuentro competitivo pero justo, testimonio de la gestión del árbitro y la disciplina de los jugadores. El limpio registro disciplinario desmentía la intensidad del partido, con ambos equipos comprometidos pero respetuosos durante todo el encuentro.
Los minutos finales vieron a Monza defender su ventaja con determinación, absorbiendo la presión tardía de Juve Stabia mientras amenazaban con contraataques. La capacidad del equipo local para gestionar los momentos finales del partido demostró su madurez y conciencia táctica, cualidades que les servirán bien a medida que avance la temporada. Los jugadores de Juve Stabia abandonaron el campo decepcionados, sabiendo que habían competido admirablemente pero que al final se marchaban con las manos vacías después de su prometedor inicio.
Esta victoria corona una excelente racha para el Monza antes de su próximo compromiso, mientras que el Juve Stabia debe recomponerse rápidamente con sus próximos partidos en el horizonte, buscando recuperarse de esta ajustada derrota y volver a encontrar la confianza que los llevó a tomar una temprana ventaja en este encuentro.