BARCELONA, ESPAÑA — Borja Iglesias se convirtió en el salvador inesperado del Celta Vigo, cabeceando desde muy cerca en el minuto 93 para arrancar un vibrante empate 2-2 contra el Espanyol en el Estadio RCDE. El gol del delantero, su segundo tanto del partido, completó una remontada extraordinaria después de que los locales se habían puesto dos veces por delante en un encuentro que mostró las ambiciones ofensivas de ambos equipos.
Los primeros compases del partido pertenecieron al Celta de Vigo, que disfrutó de la mayor posesión y se mostró como el equipo más peligroso. Su dominio dio sus frutos en el minuto 38, cuando Ferran Jutglà rompió el empate con precisión clínica. El delantero aprovechó el pase milimétrico de Javi Rueda y definió con su pierna derecha en el ángulo inferior izquierdo, sin dejar opciones a Marko Dmitrovic. El gol coronó un periodo de presión sostenida de los visitantes, que ya habían obligado al portero del Espanyol a intervenir cuando desvió el disparo de Borja Iglesias desde fuera del área en el minuto 27.
Espanyol salió del descanso con renovada determinación, y su persistencia fue recompensada mediado el segundo tiempo. Kike García igualó el marcador en el minuto 66, disparando un tiro con la pierna izquierda desde el centro del área hacia el ángulo inferior izquierdo tras un primer intento de Tyrhys Dolan que había sido bloqueado. El gol encendió a la afición local y cambió decisivamente la dinámica del partido a favor del Espanyol.
La batalla táctica se intensificó cuando ambos entrenadores movieron sus fichas. Los cambios del Espanyol inyectaron energía fresca a su ataque, mientras que el técnico del Celta, Claudio Giráldez, introdujo a Iago Aspas y Pablo Durán buscando una reacción. Los locales parecían haber asegurado los tres puntos cuando Dolan marcó en el minuto 86, convirtiendo el pase de Ramon Terrats con un remate tranquilo con la pierna derecha al centro de la portería. El RCDE Stadium estalló cuando el Espanyol se acercó a un valioso triunfo.
Pero el Celta Vigo se negó a rendirse. El drama se desató en el minuto 77 cuando Iglesias creyó que había empatado, solo para que el VAR anulara el gol por fuera de juego después de que Omar El Hilali requiriera atención médica. Los visitantes mantuvieron su presión incesante, y su determinación fue finalmente recompensada en los últimos compases del tiempo añadido. El disparo de Durán desde el centro del área fue bloqueado, pero Sergio Carreira mantuvo viva la jugada, e Iglesias estuvo perfectamente colocado para empujar el balón a la portería desde muy cerca.
Las estadísticas reflejaron el dominio territorial del Celta de Vigo durante los 90 minutos. Los visitantes disfrutaron del 57.4% de posesión y generaron más ocasiones, registrando 14 disparos frente a los nueve del Espanyol. El Celta también superó al rival en tiros a puerta por 5-3, aunque las dos intervenciones de Dmitrovic resultaron cruciales para mantener a su equipo con opciones. El encuentro se mantuvo competitivo pero limpio, con solo una tarjeta amarilla mostrada —Leandro Cabrera recibió su amonestación en el minuto 94 por una falta sobre Aspas.
Los momentos finales se convirtieron en un caos cuando el Celta lo intentó todo por el gol. Aspas, quien ingresó como suplente, estuvo cerca de robar la victoria en el minuto 90 cuando su remate de zurda desde el lado derecho del área silbó rozando el poste. Instantes después, el veterano delantero envió un cabezazo alto y desviado desde el centro de Marcos Alonso, mientras los visitantes buscaban desesperadamente un gol que habría sido escasamente merecido dado el temple del Espanyol.
Para el Espanyol, el gol encajado sobre la hora significa dos puntos perdidos en su lucha por la clasificación europea. Instalados en quinta posición con 34 puntos, habían dominado el segundo tiempo y parecían encaminados a consolidar su posición en la zona alta de LaLiga. El entrenador Manolo González lamentará la incapacidad de su equipo para cerrar el partido, especialmente después de que el tanto tardío de Dolan pareciera haber sentenciado el encuentro.
Mientras tanto, el Celta de Vigo considerará el resultado como un punto duramente conseguido como visitante. Ubicados en séptimo lugar con 29 puntos, demostraron carácter al remontar dos veces y evitar la derrota a pesar de quedar atrás en dos ocasiones. La actuación mostró su calidad ofensiva, con el doblete de Iglesias destacando su importancia para el equipo, aunque las vulnerabilidades defensivas siguen siendo motivo de preocupación.
El reparto de puntos deja a ambos clubes con trabajo por hacer en sus respectivas campañas, aunque el Celta saldrá con mayor satisfacción por su acto de rescate sobre la marcha. El Celta Vigo viajará para enfrentarse al Mallorca el 22 de febrero, donde buscará construir sobre esta valiente remontada y continuar su lucha por un puesto en la primera mitad de la tabla.