NÁPOLES, ITALIA — El gol de Hernán López en la primera mitad resultó decisivo cuando Argentinos Juniors logró una victoria crucial por 1-0 sobre River Plate en el Estadio Diego Armando Maradona, condenando a los visitantes a otra derrota frustrante en su campaña de la Liga Profesional Argentina. La eficacia del equipo local de cara al gol contrastó notablemente con la falta de puntería de River Plate, que dominó la posesión pero no pudo convertir sus oportunidades en puntos.
El gol llegó en el minuto 35 cuando López aprovechó una jugada de córner que sorprendió a la defensa de River Plate. Emiliano Viveros envió un balón peligroso desde el costado izquierdo, y López se desmarcó en el segundo palo para dirigir su remate de zurda al ángulo inferior derecho de la portería. El remate fue preciso, la ejecución perfecta, y la celebración eufórica mientras Argentinos Juniors tomaba la iniciativa en lo que había sido un primer tiempo muy equilibrado.
La respuesta de River Plate fue inmediata pero finalmente estéril. Apenas tres minutos después de quedar abajo, Agustín Ruberto creyó haber empatado cuando Tomás Galván filtró un pase preciso por el centro de la defensa local. El remate de Ruberto con la pierna derecha desde el centro del área tenía potencia y determinación, pero Brayan Cortés se mantuvo firme, posicionándose de manera perfecta para realizar una salvada vital que preservó la ajustada ventaja de Argentinos Juniors rumbo al descanso.
La batalla táctica durante todo el encuentro fue absorbente, con la posesión dividida casi equitativamente: 51.7% para River Plate y 48.3% para Argentinos Juniors. Sin embargo, las estadísticas revelaban una historia de eficiencia contrastante: los locales registraron 14 disparos frente a los nueve de River Plate, con cinco remates entre los tres palos en comparación con solo uno de los visitantes. Ese toque de precisión resultó decisivo, ya que Argentinos Juniors supo aprovechar sus oportunidades mientras River Plate desperdiciaba las suyas.
Santiago Beltrán se convirtió en el jugador más exigido de River Plate, obligado a realizar cuatro intervenciones mientras ola tras ola de ataques del Argentinos Juniors ponían a prueba su determinación. El momento más destacado del portero llegó en el minuto 88, cuando Alan Lescano desató un veneno golpe con su pierna izquierda desde larga distancia. Beltrán reaccionó de manera sobresaliente, desviando el balón por encima del travesaño para mantener con vida las débiles esperanzas de su equipo. En el otro extremo, Cortés solo necesitó realizar una parada, subrayando las dificultades de River Plate para generar ocasiones claras a pesar de su dominio territorial.
El partido se volvió cada vez más tenso a medida que la frustración de River Plate iba en aumento. Las decisiones arbitrales se convirtieron en puntos de conflicto, y la disciplina de los visitantes se resquebrajaba bajo presión. Cuatro tarjetas amarillas fueron mostradas hacia River Plate, con Agustín Ruberto y Lautaro Rivero amonestados por entradas temerarias. Los 17 faltas cometidas por los visitantes, en comparación con solo nueve de Argentinos Juniors, dibujaban un panorama de un equipo luchando por imponerse por medios legítimos.
Argentinos Juniors demostró una gestión de juego impresionante en los tramos finales, realizando cambios inteligentes para preservar su ventaja. Diego Porcel y Enzo Pérez ingresaron al campo en el minuto 83 para reforzar la zona de mediocampo, mientras que Facundo Jainikoski reemplazó a López en el minuto 69 para aportar dinamismo al ataque. Estos ajustes tácticos resultaron acertados, ya que el equipo local casi amplía su ventaja en los últimos momentos cuando el disparo de Porcel con su pierna derecha desde fuera del área pasó rozando el travesaño.
Los intentos de River Plate por rescatar algo del encuentro se volvían cada vez más desesperados. Maximiliano Salas y Kendry Páez fueron lanzados al campo en el minuto 71, mientras que Matías Viña reemplazó a Marcos Acuña poco después. Sin embargo, los cambios no generaron la respuesta deseada, ya que la organización defensiva de Argentinos Juniors se mantuvo sólida. Juan Quintero, el eje creativo de River Plate, se encontró repetidamente frustrado por la disciplinada estructura del equipo local, su disparo con la pierna izquierda desde fuera del área fue bloqueado en el minuto 75.
El silbato final desató emociones contrastantes. Argentinos Juniors celebró un triunfo que los impulsa al quinto puesto de la tabla, con su intención ofensiva recompensada con tres puntos valiosos. Para River Plate, hundido en el puesto 21, la derrota representa otro revés en lo que se perfila como una campaña complicada. La incapacidad de los visitantes para convertir la posesión en goles preocupará a su cuerpo técnico, especialmente considerando la calidad de la que disponen.
Los números reflejaban la naturaleza ajustada del encuentro, con apenas un córner por bando y ambos equipos generando oportunidades esporádicas. Sin embargo, la superior precisión de tiro de Argentinos Juniors —cinco remates entre los tres palos de 14 intentos, en comparación con el único de nueve de River Plate— resultó ser la diferencia crucial. En partidos decididos por márgenes tan estrechos, la definición clínica separa a ganadores de perdedores, y el golpe sereno de López ejemplificó ese principio a la perfección.
Ambos equipos vuelven a la acción con estados de ánimo contrastantes y nuevos desafíos por delante. Argentinos Juniors puede construir sobre esta base, con su confianza reforzada por una actuación que combinó solidez defensiva con peligro ofensivo. River Plate debe recomponerse rápidamente, intensificándose su búsqueda de soluciones mientras intenta encontrar la fórmula para convertir la posesión en puntos y alejarse de los últimos puestos de la tabla.