BOLONIA, ITALIA — Lazio avanzó a la siguiente ronda de la Copa Italia en los penales, derrotando a Bolonia 4-1 en la tanda de penales después de que ambos equipos empataran 1-1 en el Renato Dall'Ara. El cabezazo de Santiago Castro y el remate a quemarropa de Tijjani Noslin llevaron el partido a la definición desde los doce pasos, donde la serenidad de Lazio marcó la diferencia a pesar del dominio territorial de Bolonia durante los 90 minutos.
Los locales comenzaron con intensidad, con Castro probando a Ivan Provedel temprano en el minuto 10, obligando al portero de Lazio a una gran intervención tras la inteligente asistencia de Lewis Ferguson. La presión del Bologna surtió efecto en el minuto 30, cuando Castro se elevó por encima de todos para conectar el centro preciso de Nikola Moro desde un córner, enviando un cabezazo potente al ángulo inferior izquierdo para darle al Rossoblu una merecida ventaja.
Lazio tuvo dificultades para generar ocasiones claras en el primer período, logrando apenas dos disparos en comparación con los siete de Bologna antes del descanso. Sin embargo, el equipo de Marco Baroni golpeó en el momento preciso, empatando en el tiempo añadido del primer tiempo. El trabajo inteligente de Fisayo Dele-Bashiru por la banda derecha creó la jugada, y Noslin estuvo perfectamente ubicado para empujar el balón desde muy cerca, llevando a los equipos al descanso con un empate 1-1.
En la segunda parte, Bologna reafirmó su dominio en posesión y creación de jugadas. Riccardo Orsolini se volvió cada vez más influyente, ganando múltiples faltas y poniendo a prueba la disciplina defensiva de Lazio. El extremo italiano vio cómo dos de sus disparos fueron bloqueados en los minutos 65 y 66 mientras Bologna buscaba el gol de la victoria. Santiago Castro seguía amenazando, obligando a Provedel a realizar otra parada en el minuto 51 con un disparo de derecha desde fuera del área.
La mejor ocasión de Lazio en el segundo tiempo llegó a los 78 minutos con Danilo Cataldi, pero su disparo con la derecha desde fuera del área se fue rozando el poste. Los visitantes dependieron en gran medida de los contragolpes, con Gustav Isaksen y Tijjani Noslin aportando velocidad por las bandas, aunque las oportunidades claras siguieron siendo escasas.
Las estadísticas dibujaron un panorama de superioridad territorial del Bologna. Los locales dispararon 13 veces a puerta por solo 5 del Lazio, disfrutaron de una ventaja de 5-2 en córners, y compartieron la posesión casi por igual con un 48,8% a 51,2%. Sin embargo, ambos equipos solo consiguieron dos disparos entre los tres palos cada uno, lo que evidenció la organización defensiva mostrada. El carácter físico del encuentro se reflejó en el número de faltas, con el Bologna cometiendo 17 por 12 del Lazio, mientras que se mostraron cinco tarjetas amarillas durante toda la velada.
Los cambios no lograron romper el empate. Bologna introdujo a Federico Bernardeschi y Simon Sohm en el minuto 70, buscando piernas frescas en el ataque, mientras que Lazio respondió trayendo a Boulaye Dia y Danilo Cataldi para reforzar su mediocampo. La entrada de Thijs Dallinga por Santiago Castro en el minuto 80 le dio a Bologna una dimensión ofensiva diferente, pero el bloque defensivo de Lazio se mantuvo sólido.
Los momentos finales estuvieron marcados por la tensión, con Juan Miranda y Nuno Tavares recibiendo tarjetas amarillas por faltas cínicas. Martin Vitík se unió a ellos en el libro del árbitro en el minuto 91 por una falta sobre Tavares, mientras Bologna buscaba desesperadamente un gol tardío. Pasaron cuatro minutos de tiempo añadido sin un gol decisivo, lo que llevó el partido a la tanda de penales.
La tanda de penales comenzó de manera desastrosa para el Bologna cuando el penal de Lewis Ferguson fue atajado por Provedel, lanzándose hacia su izquierda. Nuno Tavares convirtió con calma el primer penal del Lazio, colocando su disparo con la zurda en el ángulo inferior derecho. Thijs Dallinga igualó para el Bologna, disparando directo al centro, pero Boulaye Dia respondió inmediatamente para el Lazio con una definición precisa al ángulo inferior izquierdo.
Riccardo Orsolini intentó anotar cuando el Bologna necesitaba un gol, pero su disparo con la zurda pasó rozando el poste de manera angustiante. Adam Marusic no perdonó para la Lazio, colocando su penal en el ángulo inferior izquierdo para darle a los visitantes una ventaja contundente. Kenneth Taylor sentenció la clasificación de la Lazio con el último tiro, definiendo al centro del arco y desatando la celebración entre los aficionados que viajaron.
La derrota prolonga la irregular racha del Bologna, habiendo ganado solo una vez en sus últimos cinco partidos en todas las competiciones. Su incapacidad para convertir el dominio territorial en goles resultó decisiva, con Jens Odgaard y Nicolò Cambiaghi trabajando incansablemente en el mediocampo pero sin la precisión necesaria en el último tercio del campo. Jhon Lucumí y Martin Vitík se desempeñaron admirablemente en defensa, pero sus esfuerzos fueron finalmente anulados por la lotería de los penales.
Para Lazio, el resultado representa una valiosa progresión a pesar de haber sido superados durante largos períodos. La asistencia de Fisayo Dele-Bashiru para el empate resultó crucial, mientras que las heroicas atajadas de Provedel en el penalti justificaron su titularidad. Los Biancocelesti mostraron resiliencia y serenidad cuando más importaba, cualidades que les servirán bien en las siguientes rondas.
Bolonia viaja para enfrentar a Torino el 15 de febrero, buscando recuperar su puntería goleadora en la Serie A. Mientras tanto, Lazio enfrentará una dura prueba cuando visite a Atalanta en la misma fecha, donde su organización defensiva será sometida a un riguroso examen por uno de los equipos más ofensivos de Italia.