LONDON, INGLATERRA — La falta de contundencia del Chelsea les pasó factura cuando el Leeds United protagonizó una remarcable remontada sobre la hora para arrancar un empate 2-2 en Stamford Bridge, con goles de Lukas Nmecha y Noah Okafor que anularon la doblete de penalti de Cole Palmer. Los Blues, cuartos en la tabla, dominaron el partido durante largos periodos pero pagaron el precio de no convertir su dominio en una ventaja definitiva.
Los primeros compases del partido vieron al Chelsea imponer su autoridad, acorralando a los visitantes con oleada tras oleada de ataques. La apertura del marcador llegó en el minuto 24, cuando João Pedro aprovechó el pase filtrado perfectamente medido de Cole Palmer y definió con calma, con su pierna izquierda, superando a Karl Darlow desde el centro del área. La clínica definición del brasileño premió la presión temprana del Chelsea y pareció marcar el tono para una tarde tranquila.
Chelsea seguía presionando, con Palmer mismo cerca de anotar apenas tres minutos después. El internacional inglés desató un disparo de zurda desde distancia que obligó a Darlow a una gran intervención, con el portero del Leeds posicionándose bien para contener el balón en el centro de su portería. Enzo Fernández había orquestado la jugada con su visión característica, filtrando el pase que permitió a Palmer probar a Darlow.
El segundo tiempo comenzó con Chelsea manteniendo su dominio de la posesión, y su superioridad fue recompensada con un penalti en el minuto 56. El movimiento inteligente de João Pedro en el área provocó una falta de Jaka Bijol, y el árbitro señaló el punto de penal sin dudarlo. Palmer se acercó con confianza, enviando su penalti con la pierna izquierda rasante al ángulo inferior derecho en el minuto 58 para doblar la ventaja de Chelsea.
Con una ventaja de dos goles y control absoluto del partido, el Chelsea parecía destinado a una victoria rutinaria. Sin embargo, su incapacidad para marcar un tercer gol a pesar de numerosas ocasiones resultaría ser un error costoso. Los Blues bombardearon la portería de Darlow con 19 disparos durante el encuentro, pero solo cuatro inquietaron al guardameta del Leeds, lo que evidenció una preocupante falta de precisión en el último tercio del campo.
Los ajustes tácticos del entrenador de Leeds comenzaron a dar sus frutos cuando el partido entraba en sus últimos compases. La entrada de Noah Okafor en el minuto 55, reemplazando al lesionado Sebastiaan Bornauw, inyectó nueva energía al ataque de los visitantes. El impulso cambió dramáticamente en el minuto 65 cuando la penetrante carrera de Jayden Bogle hacia el área del Chelsea fue detenida por una entrada torpe de Moisés Caicedo. Nmecha no falló desde el punto de penal, disparando con su pierna derecha al ángulo inferior izquierdo en el minuto 67 para recortar la distancia en el marcador.
El gol transformó el partido, con el Leeds de repente percibiendo que un punto improbable estaba al alcance. La compostura defensiva del Chelsea, tan segura durante la primera hora, comenzó a resquebrajarse bajo una presión sostenida. El empate llegó en el minuto 73 a través de un momento de definición clínica de Okafor. Nmecha se convirtió en asistente, filtrando un pase preciso a través de la línea defensiva del Chelsea que permitió al suplente rematar con un disparo de zurda por debajo de un impotente Robert Sánchez, alojándose en el ángulo inferior izquierdo de la portería.
El Stamford Bridge quedó en silencio mientras la realidad del desplome se hacía evidente. El Chelsea buscaba desesperadamente recuperar su ventaja, desatando una serie de ataques en los últimos minutos que vieron a João Pedro fallar tres ocasiones claras en los últimos 15 minutos. El brasileño cabeceó desviado desde cerca en el minuto 87, luego vio otro cabezazo bloqueado en el tiempo añadido, antes de disparar un remate con la derecha desde seis metros que inexplicablemente se fue fuera de la portería.
Las estadísticas dibujaron un panorama de un dominio total del Chelsea que finalmente no sirvió de nada. Los locales controlaron el 66% de la posesión y lanzaron 19 disparos frente a los cuatro del Leeds, pero su falta de precisión de cara al gol resultó decisiva. Solo cuatro de los 19 intentos del Chelsea encontraron portería, una tasa de conversión que dejó visiblemente frustrado al entrenador Enzo Maresca en la banda. Los Blues también disfrutaron de una ventaja de 4-1 en córners, enfatizando aún más su superioridad territorial.
El partido se convirtió en un encuentro tenso en los minutos finales, con el árbitro sacando ocho tarjetas amarillas mientras las tensiones se desbordaban. Cole Palmer, Moisés Caicedo, James Justin y Sean Longstaff vieron todos su nombre anotado en el libro de faltas mientras ambos equipos luchaban por la supremacía en un encuentro ardiente que reflejaba el alto nivel de exigencia para ambos clubes.
Para el Chelsea, los puntos perdidos representan un golpe significativo a sus aspiraciones de entrar a los cuatro primeros. Los Blues han sumado apenas un punto en sus dos últimos partidos como local, una tendencia preocupante que amenaza con truncar sus esperanzas de clasificación a la Liga de Campeones. Su incapacidad para cerrar el partido después de establecer una posición dominante generará cuestionamientos sobre su fortaleza mental en momentos cruciales.
Leeds, mientras tanto, verá este resultado como un punto vital en su lucha por la permanencia. Ubicados en el puesto 17 con solo 16 puntos, los Whites demostraron un tremendo carácter al remontar dos goles en contra frente a un rival superior. Las contribuciones de los suplentes Nmecha y Okafor resultaron decisivas, destacando la importancia de la profundidad de plantilla en una batalla por evitar el descenso.
El resultado mantiene a ambos equipos en sus respectivas batallas, con Chelsea ahora en 29 puntos pero habiendo cedido terreno en la carrera por la clasificación europea. Leeds sigue en una posición precaria justo por encima de la zona de descenso, pero esta remontada podría proporcionarles el impulso de confianza necesario para los desafíos que vienen.
Chelsea recibe al Liverpool el 15 de febrero en un partido que se perfila como una prueba crucial para medir sus credenciales, mientras que Leeds United viaja para enfrentar al Aston Villa el 21 de febrero, consciente de que actuaciones como esta segunda parte les dan una esperanza real de permanencia.