BILBAO, ESPAÑA — En la caldera de San Mamés, donde la pasión vasca se encuentra con la tradición del fútbol español, el Athletic Club ofreció una lección magistral en tiempo de descuento para asegurar una dramática victoria por 4-2 sobre un Levante en problemas. El gol de Robert Navarro en el minuto 99 selló tres puntos preciosos en un partido que parecía desmoronarse antes de explotar en un caos en los momentos finales.
Los primeros compases del partido sugerían una tarde tranquila para los locales, ubicados octavos con 24 puntos, frente a unos visitantes hundidos en la decimonovena posición. Athletic Club dominó la posesión con un 55.4%, buscando espacios contra un Levante desesperado por sumar puntos de cara a la permanencia. La apertura del marcador llegó en el minuto 29, cuando Gorka Guruzeta se elevó majestuosamente para conectar el centro de Íñigo Ruíz de Galarreta, rematando de cabeza desde el centro del área y enviando el balón al ángulo inferior derecho de la portería. El remate preciso del delantero vasco hizo estallar de alegría a la afición local.
Cinco minutos después, Guruzeta dobló su cuenta personal y la ventaja del Athletic. Iñaki Williams, siempre el asistente, filtró un pase preciso entre líneas tras una contundente contra. Guruzeta no perdonó, rematando con potencia con su pierna derecha desde el lado derecho del área, superando a Mathew Ryan para establecer el 2-0. Las estadísticas reflejaban el dominio del Athletic: terminarían con 22 disparos frente a los escasos seis del Levante, un testimonio de su intención ofensiva durante todo el partido.
La segunda parte se convirtió en una guerra de desgaste mientras el Levante luchaba por su supervivencia. El control del Athletic parecía absoluto hasta el minuto 81, cuando Unai Elgezabal descontó para los visitantes, disparando con su pierna derecha desde el centro del área y clavando el balón en el ángulo superior derecho tras un córner. El gol inyectó vida a la resistencia del Levante, y de repente San Mamés se volvió nervioso.
Nico Serrano parecía haber calmado los nervios en el minuto 86, definiendo con precisión desde el lado derecho del área tras un excelente trabajo del suplente Selton Sánchez. Con el 3-1, los puntos parecían asegurados. Pero la capacidad de drama del fútbol no conoce límites. Jon Olasagasti dejó atónito al público local en el minuto 94, colocando un magnífico remate con la zurda desde fuera del área, que se coló en el ángulo superior izquierdo de la portería. Con el 3-2 y minutos por delante, el Levante olió la posibilidad de un punto improbable.
La tensión era insoportable mientras el Athletic lanzaba oleada tras oleada hacia adelante. El Levante, reducido a nueve hombres tras la tarjeta amarilla de Jeremy Toljan que se sumaba a sus problemas disciplinarios, defendía desesperadamente. Entonces, en el minuto 99, Williams volvió a ser el asistente. Su pase filtrado encontró a Navarro, quien mantuvo la calma para definir con un disparo de zurda desde el centro del área hacia el ángulo inferior derecho. San Mamés estalló cuando el Athletic finalmente aseguró la victoria que su dominio merecía.
Los números cuentan la historia de la superioridad del Athletic. Más allá de la ventaja de 22-6 en disparos, registraron siete remates a portería por tres de Levante. Mikel Jauregizar e Íñigo Ruíz de Galarreta controlaron el mediocampo, mientras los hermanos Williams atormentaron la defensa de Levante durante todo el partido. Aitor Paredes y Adama Boiro dirigieron la zaga, aunque pasaron momentos nerviosos cuando Levante intentó reaccionar. Unai Simón realizó una parada crucial en el minuto 59, negando el audaz disparo de larga distancia de Iván Romero que puso a prueba los reflejos del portero del Athletic.
Para el Levante, la derrota los deja hundidos en zona de descenso con apenas 14 puntos de 18 partidos. Su diferencia de goles de menos nueve refleja una temporada de sufrimiento, y a pesar de mostrar un espíritu encomiable en los tramos finales, la fragilidad defensiva continúa persiguiéndolos. Kervin Arriaga batalló con valentía en el mediocampo antes de retirarse lesionado en el tiempo añadido, mientras que Mathew Ryan realizó tres paradas pero no pudo evitar la avalancha.
La victoria del Athletic, su séptima en la campaña, los impulsa a 24 puntos mientras aspiran a una clasificación para competiciones europeas. El encuentro mostró su potencial ofensivo, con el doblete de Guruzeta elevando su cuenta goleadora de la temporada y los hermanos Williams ratificando por qué son fundamentales para los objetivos del Athletic. Los cambios del entrenador Ernesto Valverde resultaron decisivos, con Navarro y Serrano anotando goles tras su entrada al campo.
Las estadísticas del partido dibujaron un panorama de dominación: el 55,4% de posesión del Athletic se tradujo en control territorial, mientras que sus cuatro córners igualaron los tres del Levante. El recuento disciplinario contaba otra historia, con el Athletic cometiendo 17 faltas frente a las 10 del Levante, ganándose dos tarjetas amarillas en el proceso. La tarjeta roja del Levante agravó su desgracia, dejándolos con un jugador menos en los cruciales momentos finales.
Esta victoria corona una sólida racha para el Athletic, que ha mostrado resiliencia tras resultados dispares al inicio de la temporada. Su capacidad para generar ocasiones —22 disparos reflejan su ambición ofensiva— augura buenas perspectivas para los próximos desafíos. La forma de Guruzeta es especialmente alentadora, su movimiento y definición proporcionan el punto de referencia que el ataque del Athletic necesita.
La atmósfera en San Mamés reflejaba el drama que se desarrollaba sobre el césped. Desde el dominio temprano de Guruzeta hasta el tenso desenlace, los fieles vascos fueron testigos de un microcosmos de la imprevisibilidad del fútbol. Cuando el impresionante disparo de Olasagasti hizo el 3-2, el estadio contuvo la respiración. Las heroicas acciones de Navarro al final garantizaron que la tarde terminara en celebración y no en frustración.
La batalla táctica vio cómo la presión alta del Athletic abrumó los intentos del Levante de construir desde atrás. La velocidad de Williams en la contra resultó devastadora, especialmente para el segundo gol de Guruzeta. Los cambios del Levante —con la entrada de Unai Elgezabal, Jon Olasagasti y Carlos Espí— alteraron brevemente el ritmo, pero la desventaja numérica resultó finalmente insuperable.
Se avecinan días más prometedores, comenzando con sus próximos desafíos mientras ambos clubes transitan por el exigente calendario del fútbol español.