LIVERPOOL, INGLATERRA — En los últimos momentos del tiempo añadido en Anfield, Erling Haaland mantuvo la calma desde el punto de penal para darle al Manchester City una victoria crucial por 2-1 sobre el Liverpool en un emocionante partido de la Premier League que dejó a los locales con nueve jugadores. La conversión del noruego al minuto 90+3 completó una remontada dramática después de que el espectacular tiro libre de Dominik Szoboszlai igualara momentáneamente el marcador, con el gol de empate de Bernardo Silva al minuto 84 preparando el escenario para el caos final.
El partido se encendió temprano cuando Haaland probó a Alisson Becker ya en el minuto dos, con el portero del Liverpool salvando con acierto el disparo de derecha del delantero tras un pase filtrado perfectamente medido de Bernardo Silva. El City controló el 53.5% de la posesión en los primeros compases, buscando fisuras en la estructura defensiva del Liverpool mientras los locales intentaban aprovechar los espacios al contragolpe.
La mejor oportunidad del Liverpool en la primera parte llegó en el minuto 52, cuando Szoboszlai desató un disparo con su pierna derecha desde fuera del área que obligó a Gianluigi Donnarumma a intervenir, con el portero del City desviando el balón tras un buen trabajo de Mohamed Salah. Cuatro minutos después, Antoine Semenyo probó de nuevo a Alisson con un remate de distancia con su pierna derecha, y el brasileño lo atrapó con comodidad mientras el City seguía presionando.
El tanto llegó finalmente en el minuto 74 gracias a un momento de genialidad individual de Szoboszlai. Situado sobre un tiro libre en una posición peligrosa, el mediocampista húngaro ejecutó un remate espectacular con su pierna derecha que se coló en el ángulo superior derecho, dejando a Donnarumma sin opciones mientras Anfield estallaba de júbilo. El gol pareció inclinar definitivamente la balanza a favor del Liverpool, pero la respuesta del City resultaría devastadora.
El equipo de Pep Guardiola igualó el marcador apenas diez minutos después, cuando Bernardo Silva aprovechó en el minuto 84, definiendo desde cerca tras un pase de cabeza inteligente de Haaland que encontró al mediocampista portugués completamente solo en el centro del área. El gol silenció a la hinchada local y preparó un final frenético que derivaría en un caos total.
El punto de inflexión llegó en el minuto 90+1, cuando Alisson Becker derribó a Matheus Nunes dentro del área, con el árbitro señalando un penalti que resultaría decisivo. El portero del Liverpool recibió una tarjeta amarilla por la falta, y Haaland se presentó para clavar su penalti con la pierna izquierda en el ángulo inferior izquierdo, engañando a Alisson y completando la remontada del City.
La dramática situación se intensificó aún más en el minuto 90'+10' cuando Rayan Cherki creyó haber ampliado la ventaja del City, pero el VAR anuló el gol. Momentos después, Dominik Szoboszlai recibió una tarjeta roja directa en el minuto 90'+13' por una falta sobre Haaland, dejando al Liverpool con nueve jugadores y completando un final lamentable para los locales.
Las estadísticas reflejaron la ligera ventaja del City durante todo el encuentro, con los visitantes registrando 17 disparos frente a los 15 del Liverpool y dominando la posesión con un 53.5%. Alisson Becker fue el portero más exigido, realizando cinco paradas en comparación con las tres de Donnarumma, mientras que el árbitro mostró siete tarjetas en un partido intenso que vio cómo los ánimos se caldeaban sobre la marcha. El remate certero del City en los momentos cruciales marcó la diferencia, con Haaland y Bernardo Silva castigando los errores defensivos del Liverpool.
La disciplina táctica del Manchester City brilló en el segundo tiempo mientras mantenían su estructura a pesar de la presión del Liverpool tras el tiro libre de Szoboszlai. Rodri controló el ritmo del mediocampo, mientras Rayan Aït-Nouri ofrecía amplitud por la banda izquierda, casi anotando un tercer gol en el minuto 90'+7 con un disparo con su pierna izquierda desde un ángulo complicado que Alisson logró desviar. La capacidad de los visitantes para generar ocasiones incluso en tiempo añadido demostró su superior condición física y fortaleza mental.
La amenaza ofensiva del Liverpool disminuyó significativamente tras la expulsión de Szoboszlai, con Mohamed Salah aislado e incapaz de influir en el juego. Ryan Gravenberch y Alexis Mac Allister trabajaron incansablemente en el mediocampo, pero no pudieron frenar la embestida final del City, mientras que Virgil van Dijk e Ibrahima Konaté lucharon por contener los movimientos de Haaland en el área. La entrada de Federico Chiesa en el minuto 90'+4 llegó demasiado tarde para afectar el resultado, aunque logró obligar a Donnarumma a realizar una parada con un disparo con su pierna izquierda.
El resultado prolonga el impresionante momento de City y consolida su posición en segundo lugar con 34 puntos, manteniendo la presión sobre los líderes de la liga. Para Liverpool, ubicado séptimo con 26 puntos y una diferencia de gol de apenas +2, la derrota representa un revés significativo en su búsqueda de clasificación europea. La brecha de ocho puntos entre ambos equipos ilustra la diferencia de nivel que se evidenció en los tramos finales del partido.
Respaldado por este resultado, el Manchester City se prepara para enfrentar al Fulham el 11 de febrero, llevando el impulso de esta dramática victoria a su próximo desafío.