UDINE, ITALIA — El soberbio tiro libre de Jurgen Ekkelenkamp al minuto 49 marcó la diferencia cuando Udinese logró una valiosa victoria de 1-0 sobre la AS Roma en el Stadio Friuli, desafiando el dominio territorial de los visitantes para asegurar tres puntos vitales. El momento de brillantez del mediocampista holandés al inicio del segundo tiempo fue suficiente para superar a un Roma que controló el 63.9% de la posesión pero careció de la precisión necesaria para romper la resuelta defensa del Udinese.
El partido comenzó con Roma imponiendo su autoridad, manteniendo a los locales replegados durante largos tramos mientras buscaban consolidar su quinta posición en la tabla de la Serie A. El enfoque de los visitantes basado en la posesión les permitió completar más pases y ganar siete córners frente a los cuatro del Udinese, pero las ocasiones claras de gol seguían siendo esquivas en unos primeros 45 minutos trabados. Los friulanos, ubicados en el undécimo puesto con 22 puntos antes del pitido inicial, parecían conformes con absorber la presión y buscar el contragolpe, con Idrissa Gueye y Lennon Miller trabajando incansablemente en el mediocampo para interrumpir el ritmo de Roma.
El tanto llegó justo cuatro minutos después del descanso, cuando Ekkelenkamp se preparó para ejecutar un tiro libre desde 25 metros. El jugador de 24 años ejecutó un magnífico disparo con su pierna derecha que se coló en el ángulo inferior derecho, dejando a Mile Svilar sin ninguna posibilidad mientras el balón se anidaba perfectamente junto al poste. El Stadio Friuli estalló cuando Udinese tomó una sorprendente ventaja contra el desarrollo del partido, y de repente el panorama del encuentro cambió por completo.
La respuesta de Roma fue inmediata y sostenida. Los Giallorossi se volcaron al ataque en busca del empate, con Matías Soulé y Donyell Malen explorando los costados. En el minuto 62, Soulé desperdició una ocasión de oro cuando su remate de zurda desde el centro del área se fue desviado tras un buen trabajo de Lorenzo Pellegrini. La frustración de los visitantes crecía conforme avanzaba el partido, con el árbitro mostrando tarjetas amarillas a Jordan Zemura y Lennon Miller de Udinese, mientras que Lorenzo Pellegrini y Neil El Aynaoui de Roma también vieron la cartulina amarilla en un encuentro cada vez más caldeado.
Las estadísticas del partido contaban una historia de dominio de la Roma que nunca se tradujo en goles. Los visitantes registraron 10 disparos frente a los 7 del Udinese, pero los locales resultaron más certeros con cuatro remates entre los tres palos en comparación con los tres de la Roma. Wesley, ingresado como suplente, intentó darle vida al ataque de la Roma, disparando con su pierna derecha desde fuera del área en el minuto 84, un intento que fue bloqueado antes de ganar un córner. Pero una y otra vez, la organización defensiva del Udinese se mantuvo firme, con Oumar Solet y Niccolò Bertola formando una barrera infranqueable frente al portero Okoye.
El drama alcanzó su punto máximo en el tiempo añadido cuando Roma lo lanzó todo hacia adelante con desesperación. En el minuto 90+7, Gianluca Mancini conectó un centro de Wesley con un potente disparo de derecha desde el centro del área, pero Okoye realizó una intervención magnífica, lanzándose hacia su izquierda para desviar el balón. Las heroicas acciones del portero nigeriano preservaron la ajustada ventaja del Udinese y desataron la euforia entre los aficionados locales.
El árbitro tuvo una tarde ajetreada al mostrar nueve tarjetas amarillas en total —cinco para Udinese y cuatro para Roma—, lo que reflejaba la intensidad competitiva y el alto nivel de tensión del encuentro. La amonestación de Idrissa Gueye en el minuto 70 por una falta sobre Soulé ejemplificó el compromiso del Udinese para proteger su ventaja por cualquier medio necesario. El entrenador de Roma realizó una serie de cambios tardíos, introduciendo a Robinio Vaz, Kostas Tsimikas, Niccolò Pisilli, Daniele Ghilardi y Lorenzo Venturino en un desesperado intento por rescatar algo del partido, pero la determinación defensiva del Udinese nunca se resquebrajó.
La batalla táctica vio cómo el estilo de posesión de Roma naufragaba ante la sólida estructura defensiva de Udinese. Aunque los visitantes dominaron casi dos tercios del balón, solo consiguieron tres disparos entre los tres palos de sus 10 intentos, una tasa de conversión que finalmente les pasó factura. Udinese, por el contrario, supo aprovechar sus limitadas oportunidades, con Ekkelenkamp a punto de ampliar la ventaja en el minuto 76 cuando su disparo con la pierna derecha desde fuera del área obligó a Svilar a realizar otra gran parada, desviando el balón por encima del larguero.
En los tramos finales, el partido se convirtió en una guerra de desgaste, con ambos equipos cometiendo 17 y 18 faltas respectivamente, mientras el encuentro se fragmentaba cada vez más. El entrenador del Udinese realizó cambios inteligentes sobre el final, introduciendo a Vakoun Bayo y Nicolò Zaniolo en el minuto 90+2 para ayudar a cerrar la victoria, mientras que Oier Zarraga y Christian Kabasele habían ingresado antes para reforzar el mediocampo y la defensa.
Para el Udinese, este resultado representa un impulso significativo en su búsqueda por escapar de la mediocridad de mitad de tabla, llevándolos a 25 puntos y proporcionando un impulso tras una racha de juego inconsistente. Mientras tanto, la Roma lamentará su incapacidad para convertir el dominio territorial en goles, un fracaso que podría resultar costoso en la carrera por la clasificación a la Liga de Campeones, ya que permanecen con 30 puntos en el quinto lugar.
La victoria deja a Udinese en una buena posición de cara a su encuentro contra Lecce el 8 de febrero, mientras que Roma debe recomponerse rápidamente antes de recibir a Cagliari el mismo día, consciente de que perder puntos como local podría perjudicar aún más sus aspiraciones europeas.