LONDON, INGLATERRA — Dominic Solanke protagonizó una espectacular remontada en el segundo tiempo, rescatando al Tottenham Hotspur del borde de la derrota y asegurando un vibrante empate 2-2 contra el Manchester City en un partidazo de la Premier League en el Tottenham Hotspur Stadium. El delantero inglés, con su definición clínica, dio la vuelta al marcador después de que Rayan Cherki y Antoine Semenyo parecieran haber puesto a los visitantes con el control total antes del descanso.
El Manchester City salió desde el silbato inicial con una intención devastadora. Apenas habían transcurrido dos minutos cuando Antoine Semenyo desató un disparo con su pierna derecha desde el lado izquierdo del área, obligando a Guglielmo Vicario a una temprana y acrobática intervención tras un inteligente pase de Erling Haaland. Este primer aviso resultó profético de la inicial dominación de los visitantes.
En el minuto 11, Cherki abrió el marcador con un remate sublime que epitomizó el poderío ofensivo del City. Su disparo con la pierna derecha desde el lado derecho del área se anidó perfectamente en el ángulo inferior izquierdo, un gol gestado por el pase visionario de Haaland durante una contra fulminante. La precisión del noruego y la serenidad de Cherki le dieron al City una merecida y estéticamente placentera ventaja.
El Tottenham no lograba encontrar su ritmo mientras el equipo de Pep Guardiola controlaba el partido con su característico fútbol de posesión. Los visitantes extendieron implacablemente su ventaja justo antes del descanso cuando Semenyo resolvió con contundencia su ocasión fallida previamente. El delantero disparó con su pierna izquierda desde el centro del área, enviando el balón magistralmente al ángulo superior izquierdo, con Bernardo Silva proporcionando una asistencia perfectamente medida. Con un marcador de 2-0 en contra, el Tottenham enfrentaba un desafío que parecía prácticamente imposible de remontar.
La segunda parte, sin embargo, perteneció por completo a Dominic Solanke. Ocho minutos después del reinicio, el delantero redujo la distancia con un remate preciso con su pierna derecha desde el centro del área, aprovechando el pase filtrado milimétrico de Xavi Simons. El gol inyectó de inmediato confianza al equipo local, y la atmósfera dentro del estadio crepitó con energía y esperanza renovadas.
Los Spurs se lanzaron hacia adelante con una urgencia creciente, su determinación era palpable. Su persistencia dio sus frutos en el minuto 70, cuando Solanke marcó nuevamente, esta vez convirtiendo el centro preciso de Conor Gallagher. Su remate con la pierna derecha se coló en el ángulo superior izquierdo de la portería, desatando la celebración eufórica de los aficionados locales y empatando dramáticamente el partido.
Los últimos 20 minutos se convirtieron en un caos táctico mientras ambos equipos cazaban desesperadamente un gol. Gianluigi Donnarumma demostró su categoría mundial, realizando paradas cruciales para negarle el gol a Wilson Odobert en el minuto 74 y a Xavi Simons instantes después. Esta última intervención fue particularmente espectacular, con el portero del City desviando el potente remate de larga distancia del holandés por encima del larguero con unos reflejos extraordinarios.
En el otro extremo, Marc Guéhi estuvo a punto de marcar con un cabezazo que pasó rozando el poste, mientras que Tijjani Reijnders vio cómo su disparo se iba desviado cuando el City lanzaba a todos los jugadores al ataque en un empuje final y desesperado. Las estadísticas contaban una historia convincente del dominio del City sin el necesario golpe de precisión. Los hombres de Guardiola controlaron el 60% de la posesión y registraron 15 disparos, aunque solo tres realmente inquietaron a Vicario.
El Tottenham, por el contrario, demostró una eficiencia clínica, aprovechando al máximo sus limitadas oportunidades con seis disparos entre los tres palos de un total de 12 intentos. El árbitro mostró seis tarjetas amarillas en un encuentro candente, reflejando el intenso espíritu competitivo del partido. Rodri y Nico González vieron la amarilla por parte del City, mientras que Yves Bissouma, Archie Gray y Conor Gallagher fueron amonestados por los Spurs.
Los cambios añadieron mayor intriga táctica en los tramos finales. Ange Postecoglou introdujo a Mathys Tel y Wilson Odobert en el minuto 68, reemplazando a Randal Kolo Muani e Yves Bissouma. Los cambios inyectaron un ritmo inmediato al ataque del Tottenham, con Odobert probando de inmediato a Donnarumma. El City respondió con sus propias modificaciones estratégicas, ingresando a Tijjani Reijnders por el lesionado Rayan Cherki y posteriormente introduciendo a Nico González.
Un susto por lesión de Dominic Solanke en el minuto 89 añadió más dramatismo, obligando a Postecoglou a utilizar su último cambio mientras Jun'ai Byfield ingresaba al campo. El delantero recibió atención médica antes de retirarse, dejando a los aficionados del Tottenham esperando con ansiedad noticias sobre su estado físico.
Nueve minutos de tiempo añadido ofrecieron suficiente oportunidad para un gol decisivo, pero ninguno de los dos equipos pudo romper el empate, ya que la determinación defensiva igualó la ambición ofensiva. El resultado amplía la racha invicta del Tottenham en casa, pero representa dos puntos perdidos para el Manchester City en su persecución de los líderes de la liga.
Para el Tottenham, ubicado en el undécimo puesto con 23 puntos, la remontada demostró carácter y resiliencia que habían sido cuestionados en las últimas semanas. El City, mientras tanto, lamentará su falta de eficacia frente a la portería, con Erling Haaland y su grupo de apoyo incapaces de convertir el dominio territorial en una ventaja decisiva.
Ambos equipos volverán a concentrarse rápidamente, retomando la acción el 7 de febrero. El Tottenham viajará para enfrentarse al Manchester United, mientras que el Manchester City hará el desplazamiento a Liverpool en un encuentro que promete ser crucial en la cima de la tabla.