ELCHE, ESPAÑA — Marcus Rashford asestó el golpe decisivo al minuto 72 mientras el Barcelona arrollaba con una victoria de 3-1 sobre el Elche en el Estadio Martínez Valero, ampliando su contundente liderazgo en la cima de La Liga. Los líderes de la competición controlaron el partido de principio a fin, con el tanto tempranero de Lamine Yamal al minuto seis y el gol de Ferran Torres en el minuto 40 estableciendo su dominio, antes de que el remate de Rashford desde cerca acabara con cualquier esperanza de remontada local tras la anotación de Álvaro Rodríguez al minuto 29.
La intención del Barcelona era clara desde el primer silbato. Apenas habían transcurrido seis minutos cuando Lamine Yamal recibió el pase filtrado perfectamente medido de Dani Olmo tras una contundente contra, definiendo con su pierna derecha para darle a los visitantes una ventaja temprana. El remate clínico del joven extremo marcó la pauta de lo que se convertiría en una auténtica clase magistral de fútbol ofensivo de los gigantes catalanes, que controlaron el 60.8% de la posesión y mantuvieron al Elche completamente replegado durante largos periodos.
Los locales se negaron a capitular a pesar del dominio territorial del Barcelona. En el minuto 29, Álvaro Rodríguez le dio un respiro al Elche, convirtiendo una jugada bien trabajada con su pierna izquierda después de que Germán Valera filtrara un pase preciso al área. El remate del delantero al ángulo inferior derecho encendió una breve esperanza entre los aficionados locales, pero sus celebraciones fueron efímeras. Apenas 11 minutos después, el Barcelona restableció su ventaja de dos goles cuando Ferran Torres cabeceó desde el centro del área, con Lamine Yamal como asistente tras su gol anterior. El cabezazo del delantero español se coló por el centro alto de la portería, superando a Iñaki Peña a pesar de los mejores esfuerzos del guardameta del Elche.
En la segunda parte, el Barcelona continuó su asalto implacable sobre la portería del Elche. Iñaki Peña se vio obligado a realizar una serie de paradas para mantener un marcador respetable, negando a Lamine Yamal otras dos veces mientras el adolescente atormentaba la defensa local. Frenkie de Jong orquestó el juego desde el mediocampo, su visión y precisión en los pases creando numerosas oportunidades para sus compañeros. La influencia del mediocampista holandés fue evidente durante todo el encuentro, especialmente en la gestación del tercer gol del Barcelona.
La entrada de Rashford como suplente resultó decisiva. El delantero inglés necesitó apenas unos minutos para marcar la diferencia, empujando el balón desde muy cerca en el minuto 72 para sentenciar el partido. Su definición con la derecha al centro alto de la portería coronó una jugada fluida y demostró la profundidad ofensiva del Barcelona. El gol acabó prácticamente con la resistencia del Elche, aunque los locales siguieron presionando en busca de un gol de consolación.
Las estadísticas dibujaron un panorama de un dominio absoluto del Barcelona. Los visitantes lanzaron 30 disparos a portería en comparación con los nueve del Elche, de los cuales ocho obligaron a intervenciones de Peña. La presión del Barcelona se tradujo en ocho córners frente a los dos del Elche, mientras que la superior calidad técnica de los catalanes se reflejó en su 60.8% de posesión. La frustración del equipo local se manifestó en 15 faltas frente a las nueve del Barcelona, con el árbitro mostrando tarjetas amarillas a Rodrigo Mendoza y Frenkie de Jong, mientras las tensiones ocasionalmente se intensificaban.
El orden defensivo del Elche merece reconocimiento por limitar al Barcelona a tres goles, considerando la abrumadora superioridad de los visitantes. Victor Chust y David Affengruber trabajaron incansablemente para contener las amenazas ofensivas del Barcelona, mientras Peña realizó cuatro paradas cruciales para evitar una derrota más abultada. Federico Redondo luchó con determinación en el mediocampo, aunque él y sus compañeros fueron finalmente superados por la calidad y el movimiento del Barcelona.
La batalla táctica mostró cómo el sistema ofensivo fluido del Barcelona causó problemas constantes a la rígida estructura defensiva del Elche. Jules Koundé se proyectó desde el lateral derecho para generar amplitud, mientras Eric García dirigía la defensa con autoridad. La energía de Fermín López en el mediocampo complementó la creatividad de De Jong, creando una plataforma para que el trío ofensivo de Yamal, Torres y Olmo se desplegara, y la posterior entrada de Rashford añadió un impulso fresco.
Los cambios tardíos trajeron a Marc Bernal y Robert Lewandowski al terreno de juego, con el delantero polaco amenazando de inmediato la portería del Elche. Los visitantes continuaron generando ocasiones incluso con el resultado asegurado, demostrando la mentalidad implacable que los ha llevado a la cima de La Liga. El Elche introdujo a Lucas Cepeda y Léo Pétrot en busca de un consuelo tardío, y Cepeda estuvo cerca de lograrlo en el minuto 83, obligando a Joan García a realizar una buena intervención tras un pase filtrado de Rodrigo Mendoza.
El silbato final confirmó el estatus del Barcelona como líderes indiscutibles de la liga, sus 49 puntos de 19 partidos representando una campaña extraordinaria. Para el Elche, ubicado noveno con 23 puntos, esta derrota evidenció la distancia entre la medianía de la tabla y la verdadera aspiración al título. Los locales mostraron destellos de calidad, particularmente a través del gol de Rodríguez y algunos avances prometedores por las bandas, pero carecieron de la consistencia y el punto de definición para inquietar al Barcelona durante períodos prolongados.