PORTO, PORTUGAL — FC Porto mantuvo su dominio en la cima de la Primeira Liga con una contundente victoria por 3-0 sobre Gil Vicente en el Estádio do Dragão, un resultado que mantiene a los Dragones invictos y amplía su ventaja en la clasificación. Las esperanzas de los visitantes se desvanecieron cuando Martín Fernández recibió una tarjeta roja directa en el minuto 69, allanando el camino para que Martim Fernandes y William Gomes anotaran sobre el final y dieran lustre a una exhibición dominante.
Durante 75 minutos, la disciplina defensiva del Gil Vicente frustró a los líderes de la liga a pesar del dominio territorial del Porto. El equipo local controló el 58% de la posesión y bombardeó la portería de Daniel Figueira con 14 disparos, pero el gol definitivo seguía siendo esquivo mientras los visitantes defendían con organización y entrega. Samu Aghehowa había convertido un penal al minuto 37 para darle la ventaja al Porto, solo para que el gol fuera anulado tras una revisión del VAR, manteniendo el encuentro en un delicado equilibrio rumbo al tramo final.
El punto de inflexión llegó en el minuto 69, cuando Martín Fernández entró de manera temeraria sobre Thiago Silva en el mediocampo, ganándose una tarjeta roja inmediata que redujo a Gil Vicente a diez hombres. La expulsión cambió decisivamente el rumbo del partido, y la presión del Porto finalmente surtió efecto seis minutos después. Tras un córner, Pepê recuperó el balón suelto y lo cedió a Martim Fernandes en el borde del área. El joven lateral tomó un toque antes de soltar un disparo con la derecha que se coló certeramente en el ángulo inferior izquierdo de la portería, haciendo estallar de júbilo a la afición local y rompiendo la tenaz resistencia de Gil Vicente.
Con los visitantes tambaleándose por el doble golpe de la tarjeta roja y el gol encajado, Porto olió sangre. Los Dragones atacaron en oleadas, ganando córner tras córner mientras Gil Vicente se replegaba cada vez más atrás. En el minuto 75, Rodrigo Mora casi amplió la ventaja cuando encontró espacio en el área pequeña, pero Figueira realizó una parada vital para mantener a su equipo con opciones. El portero había estado excepcional durante todo el partido, realizando cinco intervenciones para mantener un marcador respetable, pero solo pudo retrasar lo inevitable.
El segundo gol llegó en el minuto 86 y mostró la precisión de Porto en el contragolpe. Pablo Rosario avanzó desde el mediocampo y filtró un pase milimétrico a William Gomes, quien se había desmarcado de su defensor. El suplente no perdonó desde el lado derecho del área pequeña, rematando con la izquierda al centro de la portería para sentenciar prácticamente el encuentro. Ya en el tiempo añadido, Deniz Gül estuvo cerca de marcar el tercero cuando Rodrigo Mora lo habilitó mano a mano, pero Figueira lo evitó con otra parada inteligente.
Las estadísticas dibujaron un panorama de dominio del Porto durante los 90 minutos. Más allá de su ventaja de posesión del 58%, los locales ganaron 11 córners frente a los tres del Gil Vicente, demostrando su presión sostenida en el último tercio. El Porto registró seis disparos entre los tres palos en comparación con los cinco del Gil Vicente, aunque los intentos de los visitantes fueron en gran medida disparos especulativos desde distancia. Diogo Costa fue requerido en cinco ocasiones bajo los tres palos, incluyendo una gran intervención para negarle el gol a Gustavo Varela en el minuto 66 y una parada tardía para desbaratar el cabezazo de Sergio Bermejo. El partido también tuvo un tono físico, con 13 faltas cometidas por el Porto y ocho por el Gil Vicente, mientras ambos equipos recibieron dos tarjetas amarillas antes de la expulsión de Fernández, que cambió el rumbo del encuentro.
Para el Porto, esta victoria representó otro paso hacia la reconquista del título de la Primeira Liga. Su registro de 13 victorias y solo un empate en 14 partidos habla de su consistencia y calidad, mientras que su diferencia de goles de +26 subraya su potencia ofensiva. Samu Aghehowa lideró el ataque con su energía y determinación habituales, mientras que Pepê y Borja Sainz aportaron amplitud y creatividad desde las bandas. La entrada de los suplentes Rodrigo Mora y William Gomes en el minuto 61 resultó inspirada, con ambos jugadores contribuyendo directamente a los goles e inyectando un nuevo impulso al ataque del Porto.
Gil Vicente, situado cuarto con 25 puntos de 14 partidos, puede sentir cierto orgullo por su organización defensiva durante gran parte del encuentro, pero la tarjeta roja resultó catastrófica. Luís Esteves estrelló un tiro libre en el poste en el minuto 67, un momento que podría haber cambiado la narrativa de haber entrado. Santi García y Tidjany Touré trabajaron incansablemente en el mediocampo, mientras que las heroicas intervenciones de Figueira bajo los tres palos evitaron una derrota aún más abultada. Sin embargo, la desventaja numérica expuso sus debilidades defensivas, y la calidad de Porto terminó imponiéndose.
La victoria extiende la notable forma local del Porto en el Estádio do Dragão, donde continúan viéndose imparables. Su capacidad para desarticular a rivales obstinados, incluso cuando se ven frustrados durante largos períodos, demuestra la mentalidad de campeones que ha definido su campaña. Con Rangers visitando el 29 de enero en competición europea, el Porto buscará mantener este impulso en la acción continental. Mientras tanto, el Gil Vicente deberá recomponerse rápidamente antes de recibir al FC Famalicão el 1 de febrero, sabiendo que mantener su posición entre los cuatro primeros requerirá una rápida respuesta a este revés.