BOGOTÁ, COLOMBIA — Atlético Junior resistió un asedio implacable en el segundo tiempo para conseguir una valiosa victoria por 2-1 sobre Millonarios en un vibrante encuentro de la Primera A colombiana, donde los visitantes defendieron con heroísmo a pesar de ceder el control territorial durante gran parte del partido. El cabezazo de Jermein Peña justo antes del descanso resultó ser el gol decisivo, mientras que el portero de Junior, Mauro Silveira, realizó una serie de intervenciones cruciales para preservar los tres puntos que, en general, su rendimiento difícilmente parecía merecer.
Los primeros compases del partido auguraban el drama por venir, con ambos equipos generando oportunidades tempranas en un encuentro abierto y ofensivo. Junior marcó primero al minuto 27 cuando Teófilo Gutiérrez aplicó el remate definitivo desde cerca, convirtiendo el centro preciso de Yeison Suárez desde el costado izquierdo. El veterano delantero mostró sus instintos de depredador, posicionándose perfectamente en el poste lejano para guiar el balón al fondo de la portería y silenciar a la hinchada local.
La respuesta de Millonarios fue rápida y contundente. Solo once minutos después, Rodrigo Contreras restableció la igualdad con una definición precisa, enviando el balón al fondo de la portería desde el centro del área tras una excelente jugada de elaboración que involucró a Beckham Castro. El gol dio energía a los locales, que comenzaron a tomar el control del partido, dominando el 54.8% de la posesión mientras buscaban un segundo tanto antes del descanso.
Fue Junior quien asestó el golpe decisivo en el tiempo añadido de la primera parte. Peña se elevó por encima de todos para conectar el centro de Gutiérrez tras un córner, enviando un cabezazo potente que se coló en el ángulo superior izquierdo, fuera del alcance de Diego Novoa. El momento resultó devastador para Millonarios, que se marchó al descanso sabiendo que había cedido la ventaja a pesar de su creciente dominio.
La segunda mitad se convirtió en un testimonio de la resistencia defensiva de Junior y la brillantez de Silveira bajo los palos. Millonarios atacó sin descanso, registrando 17 disparos frente a los 15 de Junior, pero encontraron al portero visitante en un estado de forma inspirado. Los locales ganaron nueve córners frente a los cuatro de Junior, una estadística que reflejaba su superioridad territorial pero también su creciente frustración por no poder convertir la presión en goles.
Los momentos más destacados de Silveira llegaron en un frenético período de tiempo añadido en el que Millonarios lo intentó todo en una desesperada búsqueda del empate. En el minuto 90, realizó una parada espectacular para negarle el gol de cabeza a Jorge Arias tras un centro peligroso de Sebastián Valencia. Dos minutos después, volvió a ser requerido, bloqueando el remate a quemarropa de Jorge Arias y, de alguna manera, evitando el gol de David Silva en el rechace desde muy cerca de la portería. Su última intervención llegó en el minuto 94, desviando con una mano el potente disparo de Danovis Banguero desde lejos por encima del travesaño para preservar la ajustada ventaja de Junior.
Las estadísticas del partido dibujaron un panorama de dominio de Millonarios y eficiencia de Junior. Los locales disfrutaron de más posesión, generaron más ocasiones y obligaron a Silveira a realizar seis intervenciones, en comparación con las cuatro que Diego Novoa tuvo que hacer. Sin embargo, la precisión de Junior frente a la portería —convirtiendo dos de sus ocho disparos entre los tres palos— resultó definitiva ante la falta de puntería de Millonarios, que solo logró cinco remates certeros de sus 17 intentos.
El encuentro se convirtió en un asunto candente a medida que crecía la frustración, con el árbitro mostrando ocho tarjetas amarillas durante el partido. Millonarios acumuló tres amonestaciones, incluyendo tarjetas para Jorge Arias y Danovis Banguero en los tramos finales mientras buscaban desesperadamente una ruta de regreso al partido. Junior recibió cinco tarjetas amarillas, con Juan Ríos amonestado en el minuto 94 por una falta que interrumpió un prometedor ataque de Millonarios.
Las batallas individuales definieron momentos clave, con Rodrigo Contreras liderando los esfuerzos ofensivos de Millonarios a pesar de no poder aumentar su anotación del primer tiempo. Darwin Quintero y Beckham Castro trabajaron incansablemente en el mediocampo, generando oportunidades que sus compañeros no pudieron concretar. Para Junior, el experimentado dúo de Gutiérrez y Luis Muriel proporcionó salidas cruciales en los contragolpes, mientras Edwin Herrera y Yeison Suárez defendieron con solidez por las bandas.
El contraste táctico fue evidente: Millonarios dominó la pelota y generó una clara ventaja territorial, mientras Junior absorbía la presión y amenazaba con contragolpes. Los cambios no lograron modificar la dinámica, con Millonarios introduciendo a David Silva, Jorge Hurtado y Sebastián Valencia en busca de un nuevo impulso ofensivo, mientras Junior ingresó refuerzos defensivos como Jean Pestaña y Juan Ríos para proteger su ventaja.
El silbato final desató emociones contrastantes: júbilo de los jugadores de Junior, que habían resistido la tormenta, y desesperación de Millonarios, que sabían que habían dominado sin recompensa. El resultado resaltó la cruel verdad del fútbol: la posesión y las ocasiones no significan nada sin definición clínica y una portería inspirada.
Esta victoria corona una excelente racha para Junior antes de su próximo compromiso, mientras que Millonarios deberá levantarse y canalizar su frustración en una mejor definición cuando vuelvan a la cancha.