BURNLEY, INGLATERRA — Un cabezazo monumental de Cristian Romero en el tiempo añadido negó al Burnley una victoria preciada, cuando el Tottenham Hotspur arrancó un empate 2-2 en Turf Moor en un encuentro vibrante de la Premier League. El defensa argentino se elevó por encima de todos para conectar el centro de Wilson Odobert en el minuto 90, destrozando las esperanzas de los aficionados locales que ya celebraban lo que parecía ser tres puntos vitales en su lucha por la permanencia.
Las apuestas difícilmente podrían haber sido más altas para los locales. Hundido en el puesto 19 con apenas 10 puntos de 16 partidos, el Burnley necesitaba desesperadamente los tres puntos contra un Tottenham instalado en la mediocridad de la tabla. Los visitantes, mientras tanto, llegaban a Lancashire buscando generar impulso tras una campaña irregular que les ha llevado a ganar seis, empatar cuatro y perder seis de sus encuentros iniciales.
El dominio del balón del Tottenham fue evidente desde el primer silbato, con los Spurs controlando el 62.9% de la posesión y manteniendo al Burnley completamente replegado durante largos periodos. Djed Spence probó a Martin Dúbravka ya en el minuto tres, obligando al portero del Burnley a realizar la primera de lo que sería una heroica actuación con nueve paradas. El guardameta eslovaco fue requerido una y otra vez, negando a Conor Gallagher un gol desde corta distancia en el minuto 37, antes de que el disparo de Wilson Odobert cuatro minutos después exigiera otra parada brillante.
El tanto llegó en el minuto 38 cuando Micky van de Ven se coló por el segundo palo tras un córner, definiendo con su pierna izquierda en el ángulo inferior derecho para darle a los visitantes una merecida ventaja. El remate del defensa holandés coronó un periodo de presión constante que había visto al Tottenham bombardear la portería del Burnley con ocasiones, enviando 11 de sus 18 disparos entre los tres palos durante todo el partido.
El Burnley salió del descanso con renovado ímpetu, y su persistencia dio sus frutos justo antes del medio tiempo. Axel Tuanzebe empujó el balón dentro del área desde muy cerca en el minuto 45, convirtiendo el centro peligroso de Kyle Walker para hacer estallar de alegría a la afición local. El gol fue un balón de oxígeno para los Clarets, que habían aguantado ola tras ola de ataques del Tottenham, pero mostraron eficacia clínica cuando su oportunidad llegó.
La segunda parte continuó de manera similar, con el Tottenham dominando el territorio pero encontrándose con un Dúbravka en estado de gracia. El portero le negó a Dominic Solanke un cabezazo desde el punto de penalti en el minuto 50, tras un pase de Xavi Simons. El disparo de larga distancia de Djed Spence en el minuto 67 fue desviado hacia la seguridad, y la tónica parecía estar lista para una tarde frustrante para los visitantes.
Entonces llegó el momento que estuvo a punto de definir la temporada del Burnley. El suplente Lyle Foster, ingresado en el minuto 69 junto a Josh Laurent, tuvo un impacto inmediato. El delantero sudafricano vio su primer disparo con la zurda detenido por Guglielmo Vicario en el minuto 76, pero el portero del Tottenham solo pudo rechazar el balón hacia la zona de peligro. Foster aprovechó el rebote, enviando su remate con la derecha al centro de la portería para desatar las salvajes celebraciones entre los aficionados locales.
Turf Moor estaba vibrando mientras el Burnley presentía una victoria histórica que les proporcionaría un respiro crucial en su lucha por evitar el descenso. Los Clarets defendieron con resolución, arrojándose al suelo para bloquear disparos y despejando el balón con creciente desesperación mientras el reloj avanzaba. Xavi Simons estrelló un balón en el travesaño en el minuto 89, y parecía que la suerte del Burnley se mantenía.
Pero el fútbol puede ser cruel, y la intervención de Romero en el minuto 90 destrozó el corazón del Burnley. El defensa central argentino atacó el centro de Wilson Odobert con determinación, enviando un cabezazo potente a la escuadra derecha más allá de la desesperada estirada de Dúbravka. El gol desató emociones contrastantes: júbilo entre los aficionados visitantes, devastación entre los hinchas locales que estaban a segundos de celebrar una victoria vital.
Las estadísticas contaban la historia del dominio territorial del Tottenham, pero también resaltaban la resiliencia del Burnley. Los Spurs disfrutaron del 62.9% de posesión y generaron 18 disparos frente a los nueve del Burnley, con su definición clínica logrando que el 61% de sus intentos impactaran el marco. Sin embargo, las nueve atajadas de Dúbravka mantuvieron a su equipo en el partido, mientras que Vicario solo fue requerido dos veces en el otro extremo. Los visitantes también superaron el conteo de córners 3-1, aunque las jugadas de estrategia resultaron decisivas para ambos equipos, con Tuanzebe y Romero convirtiendo sendas oportunidades aéreas.
La tarjeta amarilla de Josh Laurent al minuto 79 fue la única nota disciplinaria en un encuentro por lo demás fluido, con ambos equipos cometiendo un número similar de faltas —nueve para el Tottenham, ocho para el Burnley—. La naturaleza relativamente limpia del partido permitió mantener su ritmo e intensidad durante todo el encuentro.
Para el entrenador del Burnley y su plantilla amenazada por el descenso, esto se sintió más como dos puntos perdidos que como uno ganado. Los Clarets mostraron un espíritu de lucha admirable y una organización defensiva contra un rival superior, pero su incapacidad para mantener la victoria en los momentos finales podría resultar decisiva en la carrera por la permanencia. Con solo 10 puntos de 16 partidos y ubicándose a cuatro puntos de la zona de salvación, cada punto perdido se siente multiplicado.
Mientras tanto, el Tottenham verá esto como un punto rescatado más que dos perdidos. Su dominio merecía más, pero su falta de puntería frente a portería y la brillantez de Dúbravka casi les cuesta muy caro. El empate prolonga su irregular racha y los deja anclados en el undécimo puesto, a ocho puntos de los puestos de clasificación europea, con su temporada amenazando con hundirse en la mediocridad.
Respaldado por este resultado, el Tottenham Hotspur se prepara ahora para enfrentar al Eintracht Frankfurt el 28 de enero. Para el Burnley, la lucha por la permanencia continúa, con cada partido adquiriendo una importancia cada vez mayor mientras la temporada alcanza su fase crítica.