BURAIDAH, ARABIA SAUDÍ — En un pulsante encuentro de la Liga Profesional Saudí que será recordado durante años, Lázaro emergió como el héroe definitivo con un penalti sin nervios en el minuto 87, completando una de las remontadas más extraordinarias de la temporada cuando Al Ettifaq sorprendió al Al Najma 4-3 en el Estadio King Abdullah Sport City. El lanzamiento desde los once metros del brasileño, ejecutado con sangre fría, fue la culminación de una extraordinaria reacción en la segunda parte que vio a los visitantes remontar dramáticamente una desventaja de dos goles y llevarse los tres puntos en un partido que epitomizó el drama impredecible del fútbol de élite.
El partido cobró vida en el minuto 27 a través de las circunstancias más desafortunadas. El intento de despeje de Nasser Al Haleel tomó una cruel desviación en su propio compañero, rebotando hacia la escuadra inferior y regalando al Al Najma una ventaja temprana que envió a la afición de Buraidah a una celebración eufórica. El gol en propia meta pareció inyectar confianza al equipo local, que controló el tempo del partido con un 51.9% de posesión y se mostró cómodo en su configuración defensiva.
La respuesta del Al Ettifaq fue tanto rápida como devastadora. Moussa Dembélé, el delantero maliense conocido por su definición clínica, igualó el marcador en el minuto 39 con un remate depredador, aprovechando una defensa descuidada para disparar desde corta distancia. Mientras que el gol del empate de Dembélé cambió el momentum del partido, fue Francisco Calvo quien verdaderamente anunció el resurgimiento del Al Ettifaq. El defensor costarricense anotó dos veces en rápida sucesión—primero con un cabezazo imponente desde un córner en el minuto 42, luego añadiendo un disparo atronador justo después del descanso en el minuto 59 que dejó al portero del Al Najma clavado en su sitio.
Con el 3-1 en contra, Al Najma enfrentaba la perspectiva de una derrota humillante en casa. Sin embargo, los locales demostraron un carácter notable, lanzando una valiente reacción que prepararía un final de infarto. Los ajustes tácticos en el descanso resultaron inspirados, con Ali Jasim y Abdulaziz Al Harabi introducidos para inyectar nuevo ímpetu atacante. Las sustituciones dieron dividendos inmediatos cuando Rakan Altulayhi descontó en el minuto 72, empujando el balón desde seis yardas tras una excelente jugada por la banda derecha.
El Estadio King Abdullah Sport City estalló apenas sesenta segundos después cuando Ali Jasim completó la remontada, cabeceando un centro perfectamente pesado para igualar el marcador 3-3. El gol desató celebraciones salvajes entre los seguidores locales, que sintieron que su equipo podría completar un cambio improbable. A pesar de que la posesión estuvo casi igualmente compartida en 51.9%-48.1%, fue el Al Ettifaq quien mostró mayor eficacia clínica cuando más importaba.
El portero del Al Najma fue una figura destacada a lo largo del encuentro, realizando cinco paradas cruciales para mantener a su equipo en competencia. Su exhibición heroica incluyó una parada espectacular en plancha para negar a Dembélé un segundo gol y varias intervenciones importantes que evitaron que el marcador se volviera más desequilibrado. Las estadísticas de remates revelaron una batalla parejamente disputada, con ambos equipos registrando 16 intentos, aunque la precisión superior del Al Ettifaq los vio colocar ocho esfuerzos a portería comparado con los cinco del Al Najma.
El momento decisivo del partido llegó con solo tres minutos restantes cuando al Al Ettifaq se le concedió un penalti tras una entrada torpe en el área. Lázaro se hizo cargo con el peso de la expectativa sobre sus hombros, cumpliendo cuando su equipo más lo necesitaba al enviar al portero hacia el lado equivocado y completar la notable remontada. Su celebración contenida habló por sí sola, quizás reconociendo la impredecibilidad cruel pero hermosa del fútbol que acababa de romper los corazones del Al Najma.
La intensidad física del encuentro fue evidente en el conteo de faltas, con el Al Ettifaq cometiendo 14 infracciones comparado con las cinco del Al Najma, resultando en dos tarjetas amarillas para los visitantes. Khalid Al-Ghannam y Moussa Dembélé vieron sus nombres en la libreta del árbitro mientras las tensiones se desbordaron en los momentos finales, reflejando lo que estaba en juego y la inversión emocional de ambos lados.
Esta victoria continúa la impresionante forma reciente del Al Ettifaq, construyendo sobre sus sólidas actuaciones como visitante que se han convertido en una marca distintiva de su temporada. La capacidad de remontar demuestra la fortaleza mental de la plantilla, mientras que las contribuciones atacantes de fuentes inesperadas como Calvo destacan la versatilidad táctica del equipo y la profundidad de la plantilla.
De cara al futuro, Al Najma viajará para enfrentar al Al Hazem el 12 de enero, buscando recuperarse de esta derrota desgarradora. Al Ettifaq, mientras tanto, recibirá al Al Khaleej en la misma fecha, esperando mantener su momentum con otra actuación sólida y continuar su notable racha de forma.