ROMA, ITALIA — Lo que comenzó como una batalla entre dos equipos de media tabla de la Serie A desesperados por puntos se transformó en una emocionante exhibición de resistencia y definición clínica, cuando el Udinese sorprendió al Torino con una notable remontada para ganar 2-1 en el Stadio Olimpico Grande Torino. El resultado elevó a los visitantes al 11º lugar con 22 puntos, mientras dejó al Torino languideciendo en el 13º con apenas 20 puntos de sus 17 partidos.
Los primeros 45 minutos no pertenecieron a ningún equipo, con ambos conjuntos luchando por crear oportunidades claras en un encuentro cauteloso que reflejaba lo que estaba en juego. El Torino, situado 13º en la tabla, controló el 53,6% de la posesión pero no logró traducir su ventaja territorial en ocasiones significativas. La mejor oportunidad de los locales llegó a través de Zakaria Aboukhlal, cuyo remate fue cómodamente atajado por Maduka Okoye en la portería del Udinese. Los visitantes, mientras tanto, parecían contentos de absorber la presión y atacar al contragolpe, con Nicolò Zaniolo y Alessandro Zanoli proporcionando velocidad por las bandas.
El empate finalmente se rompió cinco minutos después del inicio de la segunda parte cuando el Udinese atacó con eficiencia devastadora. Alessandro Zanoli, que había sido una amenaza constante por la banda derecha, entregó un pase perfectamente medido al área penal donde Nicolò Zaniolo estaba esperando. El ex extremo de la Roma no falló, clavando un disparo de derecha desde el centro del área directo al centro para dar a su equipo una ventaja crucial. El gol llegó contra el curso del juego, con el Torino habiendo dominado los primeros intercambios del segundo período.
El equipo de Paolo Vanoli respondió con mayor urgencia, introduciendo a Ché Adams en el descanso en busca de mayor ímpetu ofensivo. El delantero escocés inmediatamente hizo sentir su presencia, enlazando bien con Giovanni Simeone y creando espacio para que Nikola Vlasic probara a Okoye desde la distancia. Sin embargo, fue el Udinese quien duplicó su ventaja en el minuto 82 a través de un momento de puro brillo contraatacante. Keinan Davis, que había sido introducido como suplente, lideró un contragolpe relámpago antes de habilitar el balón para que Jurgen Ekkelenkamp empujara desde corta distancia, enviando a los seguidores visitantes al éxtasis.
Las estadísticas contaron una historia fascinante de un partido que desafió la sabiduría convencional. A pesar de la ligera ventaja del Torino en posesión e igualar los cuatro remates a portería del Udinese, los visitantes demostraron ser mucho más clínicos frente al gol. Ambos equipos registraron totales idénticos de disparos a portería, pero la capacidad del Udinese para capitalizar sus limitadas oportunidades resultó decisiva. La frustración de los locales fue evidente en sus 16 faltas comparadas con las ocho del Udinese, con Cesare Casadei recibiendo una tarjeta amarilla tardía mientras los ánimos se caldearon.
La arremetida tardía del Torino casi produjo una remontada milagrosa cuando Cesare Casadei cabeceó con potencia desde el centro de Valentino Lazaro en el minuto 87, preparando un final frenético. El gol del mediocampista desató celebraciones salvajes entre los seguidores locales, que sintieron que un empate improbable era posible. Adams estuvo agonizantemente cerca de proporcionarlo, cabeceando apenas desviado desde otro centro de Lazaro en el último minuto del tiempo reglamentario, pero el Udinese se mantuvo firme para asegurar los tres puntos.
La batalla táctica fue ganada por el bien organizado Udinese de Kosta Runjaic, que demostró excelente disciplina defensiva durante todo el encuentro. Christian Kabasele y Thomas Kristensen formaron una sociedad impresionante en el corazón de la defensa, mientras Jesper Karlström proporcionó el escudo perfecto frente a la línea de cuatro. El trío ofensivo del Torino de Simeone, Vlasic y Aboukhlal luchó por encontrar espacio contra la estructura defensiva compacta del Udinese, logrando apenas cuatro remates a portería a pesar de su dominio territorial.
Esta victoria representa un impulso significativo para las ambiciones de temporada del Udinese, acercándolos al alcance de la mitad superior de la tabla. Su capacidad para conseguir resultados fuera de casa les servirá bien en los próximos meses, particularmente con su definición clínica en exhibición. Para el Torino, la derrota extiende su racha inconsistente de forma y los deja peligrosamente cerca de la batalla por el descenso, con apenas siete puntos separándolos de la zona de descenso.
Mirando hacia adelante, el Torino viajará para enfrentar al Atalanta el 10 de enero, mientras el Udinese viajará para enfrentar al Pisa el 10 de enero, ambos equipos esperando construir impulso en el nuevo año.