PAMPLONA, ESPAÑA — El Sadar crepitaba de anticipación en una tensa tarde de LaLiga cuando Osasuna y el Real Betis, quinto clasificado, protagonizaron un apasionante empate 1-1 ante 20.080 espectadores, un resultado que no satisfará completamente a ninguno de los dos equipos pero que ambos sintieron como duramente conquistado. El gol tempranero de Abde Ezzalzouli dio ventaja a los visitantes, solo para que Ante Budimir igualara la contienda desde el punto de penalti antes del descanso. Los equipos compartieron el balón casi equitativamente al 50%-50%, y las estadísticas contaron la historia de un encuentro donde ninguno de los dos bandos pudo establecer un control significativo.
El Betis no perdió tiempo en dejar claras sus intenciones. Apenas habían transcurrido siete minutos cuando Héctor Bellerín filtró un pase en profundidad preciso por detrás de la defensa de Osasuna, liberando a Ezzalzouli en un contraataque rápido. El extremo no necesitó segunda invitación, colocando un remate diestro y sereno desde fuera del área en la escuadra inferior izquierda para silenciar a la afición local y entregar a los visitantes un comienzo de ensueño. Fue un gol de verdadera calidad —el tipo de combinación incisiva que ha convertido al Betis en uno de los equipos más vistosos de LaLiga esta temporada, y recompensó su disposición a atacar desde el primer silbato.
Osasuna, sin embargo, se negó a rendirse. El equipo local presionó en busca del empate y fue recompensado en el minuto 40 cuando el árbitro señaló el punto de penalti. Budimir se adelantó con sangre fría, enviando un penalti zurdo a la escuadra inferior izquierda para restaurar la igualdad y llenar de júbilo El Sadar justo antes del descanso. La conversión del delantero croata fue segura y clínica, y aseguró que ambos equipos entraran en los vestuarios igualados tras una primera mitad que había sido tan explosiva como entretenida.
Los primeros 45 minutos no estuvieron exentos de polémica. Sergi Altimira fue amonestado en el minuto 24 por una falta grave, con Bellerín siguiéndole al libro del árbitro apenas cinco minutos después. Alejandro Catena recibió su tarjeta amarilla en el minuto 34 por Osasuna, antes de que Antony fuera amonestado en el minuto 39 —una amonestación que resultó costosa, ya que el brasileño fue retirado en el descanso junto con Bellerín y sustituido por Rodrigo Riquelme y Aitor Ruibal respectivamente. Jorge Herrando también recibió amarilla por los locales en el minuto 44, forzando a Osasuna a realizar su propio cambio en el descanso, con Juan Cruz entrando en su lugar. Seis tarjetas amarillas antes del descanso pintaron un cuadro vívido de la tensión que recorría El Sadar.
La segunda mitad mantuvo una atmósfera igualmente tensa. Cucho Hernández y Juan Cruz fueron ambos amonestados en el minuto 67 mientras la batalla física continuaba, y el Betis realizó cambios adicionales con Giovani Lo Celso y Nelson Deossa introducidos en el minuto 74 para refrescar su mediocampo. Osasuna respondió con sus propias alteraciones, dando entrada a Raúl Moro, Kike Barja y Raúl García conforme el cronómetro avanzaba, con los locales empujando en busca de una victoria que nunca llegó a materializarse. El portero del Real Betis realizó tres paradas a lo largo del encuentro frente a dos de Osasuna, una ventaja marginal que reflejó lo igualados que estuvieron los equipos durante todo el partido.
El marcador se reinicia; la tabla no. Osasuna permanece noveno con 38 puntos, un equipo que ha mostrado resiliencia pero debe encontrar más consistencia, mientras que el Real Betis ocupa la quinta posición con 45 puntos de cara a un enfrentamiento de gran envergadura en casa contra el Real Madrid el 19 de abril. Osasuna, por su parte, viaja para enfrentarse al Athletic Club el 22 de abril —un derbi vasco que exigirá cada onza del espíritu que mostraron aquí.