SAN NICOLÁS DE LOS GARZA, MÉXICO — El Estadio Universitario crepitaba de expectativa cuando Tigres UANL recibía a Guadalajara en su fortaleza en la Liga BBVA MX, y la afición local fue recompensada con una actuación que fue tan despiadada como espectacular. Al pitazo final, Tigres había desmantelado a sus visitantes con una contundente victoria de 4-1, siendo Juan Brunetta el arquitecto destacado de la humillación de Guadalajara en una noche en la que los Felinos fueron simplemente irresistibles.
Los primeros compases fueron intensos — Rodrigo Aguirre recibió tarjeta amarilla ya en el 9' por una entrada temeraria — pero fueron los Tigres quienes abrieron el marcador. En el 16', Brunetta aprovechó el pase inteligente de Aguirre en el lateral izquierdo del área pequeña y definió con el pie izquierdo hacia el centro de la portería, desatando la euforia de la afición local. Sin embargo, la ventaja fue efímera. Guadalajara respondió con propósito, y en el 25', Daniel Aguirre — sin parentesco con su homónimo de Tigres — recibió el centro preciso de Bryan González desde la derecha y ejecutó un disparo con el pie derecho hacia la escuadra superior izquierda para igualar el marcador. Por un breve momento, los visitantes se atrevieron a soñar.
Tigres, sin embargo, no estaban para ser negados. Conforme la primera mitad llegaba a su fin, Ángel Correa entregó un centro tentador desde el flanco derecho, y Rodrigo Aguirre se elevó majestuosamente en el centro del área para rematar de cabeza hacia el centro de la portería en el 42', restaurando la ventaja de los locales. Fue un gol de gran calidad, y cambió el momentum de manera decisiva. Rafael Guerrero ya había sido amonestado en el 22', y Fernando Gorriarán se unió a él en el cuaderno del árbitro ya entrada la prórroga de la primera mitad, pero nada de eso apagó el espíritu de Tigres conforme se aproximaba el descanso.
El cuerpo técnico de Guadalajara realizó un movimiento audaz, enviando a Santiago Sandoval por Miguel Gómez al reinicio, pero el cambio táctico resultó irrelevante en menos de sesenta segundos. Brunetta, ahora operando con confianza suprema, envió un centro desde la derecha, y Correa lo recibió con un cabezazo preciso que se coló en la escuadra superior izquierda — 3-1, y el partido estaba prácticamente sentenciado. El Estadio Universitario estalló, el ruido cascadeando desde las tribunas mientras la resistencia de Guadalajara se desmoronaba.
Los visitantes intentaron responder. Brian Gutiérrez y Ricardo Marín fueron introducidos en el 57' y 58' respectivamente, y Guadalajara presionó hacia adelante con renovada urgencia. Roberto Alvarado golpeó el travesaño con un disparo del pie izquierdo desde el centro del área tras un córner, y Hugo Camberos — introducido en el 67' — obligó a Nahuel Guzmán a hacer una gran atajada con un disparo de larga distancia que el portero de Tigres rechazó en el centro superior de su portería. Guzmán estuvo activo durante todo el encuentro, realizando 5 atajadas en total para mantener su portería invicta de daños mayores, una actuación heroica entre los tres palos que subrayó la desesperación de Guadalajara en los tramos finales.
Los equipos compartieron la posesión casi equitativamente al 50%-50%, una estadística que ocultaba el abismo en eficiencia clínica entre los dos conjuntos. Raúl Rangel de Guadalajara realizó apenas 2 atajadas — una de ellas negando a Ozziel Herrera desde el lateral izquierdo del área tras un asistencia elegante de Correa — pero fue la incapacidad de los visitantes de convertir sus momentos de presión en goles lo que finalmente definió el encuentro. Tigres fueron simplemente más despiadados cuando importaba.
El cuarto gol llegó en el 80', y fue una manera apropiada de cerrar el espectáculo. Fernando Gorriarán — a pesar de su amonestación anterior — realizó un pase sereno hacia el área, y Brunetta llegó con propósito para ejecutar un disparo con el pie derecho desde el centro del área hacia la escuadra inferior izquierda. Fue su segundo de la noche y el cuarto de Tigres, un gol que arrancó una ovación de la afición local y confirmó la magnitud de la victoria. Brunetta fue sustituido en el 85', abandonando el terreno entre aplausos, mientras que Daniel Aguirre de Guadalajara ya había sido reemplazado por Miguel Tapias en el 77' conforme los visitantes comenzaban a gestionar su plantilla con un ojo puesto en lo que viene.
El marcador se reinicia; la tabla no — y Tigres llevará la confianza de esta actuación contundente a su próximo desafío, mientras que Guadalajara debe reagruparse rápidamente y encontrar respuestas a las fragilidades defensivas que fueron tan despiadadamente expuestas en esta noche punitiva en San Nicolás de los Garza.