BARCELONA, ESPAÑA — Ferran Torres ofreció una lección magistral de eficacia en el remate cuando el líder Barcelona desmanteló al rival ciudadano Espanyol 4-1 en un disputado derbi catalán en el Spotify Camp Nou, presenciado por 60.736 aficionados apasionados. Torres marcó dos goles en la primera media hora, ambos servidos por el irreprimible Lamine Yamal, y aunque el Espanyol amenazó brevemente con una remontada después del descanso, los goles tardíos del propio Yamal y del suplente Marcus Rashford pusieron el resultado fuera de toda duda y extendieron el dominio contundente del Barcelona en la cima de LaLiga.
Torres no perdió tiempo en anunciar sus intenciones. En el minuto 9, Yamal sacó un centro tentador desde una esquina, y Torres se elevó en el primer palo para rematar de cabeza con potencia a la escuadra superior izquierda — un remate de genuina calidad que silenció la zona de visitantes. La ventaja se duplicó antes de la media hora cuando Yamal volvió a ser el catalizador, irrumpiendo en un contraataque rápido e hilvanando un pase perfectamente medido a Torres, quien colocó con frialdad un disparo con la derecha en la escuadra inferior izquierda desde la derecha del área. Dos goles, dos asistencias para Yamal, y el derbi ya se inclinaba decisivamente a favor del Barcelona.
La primera mitad, sin embargo, no estuvo exenta de aspereza. Una lluvia de tarjetas amarillas salpicó el encuentro cuando la rivalidad se intensificó — Gavi y Eric García fueron amonestados por el Barcelona, mientras que Omar El Hilali, Edu Expósito y Cyril Ngonge del Espanyol recibieron tarjetas antes del descanso. Los últimos compases de la primera mitad, de mal carácter, también trajeron un cambio forzado por lesión, con Marc Casadó sustituyendo a Gerard Martín en el Barcelona. Casadó fue amonestado en el minuto 49, subrayando lo feroz que se había vuelto el encuentro.
El Espanyol salió del vestuario con renovado propósito, y su persistencia dio sus frutos en el minuto 56. Pol Lozano disparó con la derecha desde el centro del área hacia la escuadra inferior izquierda para hacer el 2-1, y de repente el Spotify Camp Nou se puso algo nervioso. El gol de Lozano — su recompensa por una tenaz actuación en la segunda mitad — inyectó tensión genuina en el partido, y Joan García en la portería del Barcelona fue puesto a prueba cuando Kike García le obligó a hacer una parada desde una posición central peligrosa, asistido por un pase profundo incisivo de Leandro Cabrera.
Hansi Flick respondió de manera decisiva. João Cancelo sustituyó a Alejandro Balde en la banda izquierda, y crucialmente, Marcus Rashford fue introducido en lugar de Gavi en el minuto 64, aportando piernas frescas y dirección al ataque del Barcelona. Fermín López ya había puesto a prueba a Marko Dmitrovic con un disparo con la izquierda desde fuera del área — el portero del Espanyol lo rechazó — y Yamal forzó otra parada de Dmitrovic después de que el pase de Marc Casadó lo dejara libre en la derecha del área. Los visitantes se aferraban, pero la presa comenzaba a agrietarse.
Finalmente se rompió en el minuto 87. Yamal, quien había atormentado al Espanyol durante todo el partido, se lanzó a un contraataque rápido y disparó con la izquierda desde corta distancia hacia el centro de la portería para restaurar el colchón de dos goles. Dos minutos después, Rashford — en el terreno de juego apenas 25 minutos — subrayó enfáticamente su impacto, metiendo un disparo con la derecha en la escuadra inferior derecha desde el centro del área, asistido por Frenkie de Jong tras otro contraataque veloz. Los 60.736 aficionados dentro del Camp Nou estallaron.
Las estadísticas contaban una historia fascinante. A pesar del marcador contundente, la posesión fue compartida casi equitativamente al 50%-50%, reflejo de la disposición del Espanyol de competir por el balón en lugar de simplemente defender. Sin embargo, el filo ofensivo del Barcelona resultó ser la diferencia decisiva — Dmitrovic fue requerido cinco veces y aun así encajó cuatro, testimonio de la calidad implacable del juego ofensivo del equipo local. El propio portero del Espanyol Joan García hizo dos paradas para evitar que el margen creciera aún más en la primera mitad.
El marcador se reinicia; la tabla no. Barcelona, ahora con 79 puntos y situado 1º en LaLiga, recibe al Levante el 3 de mayo buscando ampliar su ventaja, mientras que un Espanyol magullado — 10º con 38 puntos — debe reagruparse rápidamente antes de recibir al Rayo Vallecano el 22 de abril.