BARCELONA, ESPAÑA — Raphinha fue simplemente imparable en una noche deslumbrante en el Spotify Camp Nou, marcando cuatro goles para llevar al Barcelona, líder de la liga, a una victoria contundente de 5-2 sobre el Sevilla en La Liga, ante 56.483 aficionados que presenciaron una de las mejores actuaciones individuales del brasileño con los colores azulgrana. El resultado, enfático tanto en el marcador como en la ejecución, subrayó el enorme abismo entre un Barcelona que persigue el título y un Sevilla que lucha desesperadamente por mantenerse alejado de la zona de descenso.
Desde el primer silbato, Barcelona marcó el ritmo con una contundencia que no le dio tiempo al Sevilla para asentarse. El primer gol llegó tan pronto como en el minuto 9 cuando Raphinha se acercó al punto de penalti y ejecutó un disparo con la zurda hacia la escuadra, sin dejar oportunidad al portero. La afición del Camp Nou apenas tuvo tiempo para respirar antes de que el brasileño volviera a acercarse al punto de penalti en el minuto 21, esta vez metiendo el balón en la esquina inferior izquierda para doblar la ventaja. Dos penaltis, dos goles — y el partido ya se inclinaba decisivamente a favor del Barcelona.
El tercero llegó en el minuto 38 y fue un momento de calidad sosegada. Dani Olmo, agudo e inteligente durante toda la primera mitad, encontró espacio en el área y dirigió un disparo con la derecha hacia la esquina inferior derecha para hacer el 3-0. El Sevilla, hay que reconocerlo, se negó a capitular completamente. Entrada ya la prórroga de la primera mitad, Oso descontó para los visitantes, rematando desde el centro del área después de que Juanlu Sánchez entregara un centro preciso, dando al marcador un aspecto ligeramente más respetable con el 3-1 al descanso.
El cuerpo técnico del Sevilla respondió con un triple cambio en el descanso — Chidera Ejuke, Neal Maupay y Rubén Vargas fueron introducidos — mientras que el Barcelona sacó a Pedri para meter a Fermín López. Ese cambio resultó inmediatamente decisivo. Solo seis minutos después del descanso, López se convirtió en asistente, filtrando un pase a Raphinha, quien barrió un disparo con la zurda hacia la escuadra superior derecha desde el centro del área para restaurar la ventaja de tres goles en el minuto 51 con el 4-1. Era el tercero de Raphinha en la noche y el partido estaba prácticamente decidido.
João Cancelo añadió un quinto en el minuto 60, lanzando un disparo con la zurda hacia la esquina inferior derecha para coronar una actuación dominante del equipo y poner el resultado fuera de toda duda. El gol del lateral portugués impulsó al Barcelona a comenzar a rotar, con Ronald Araújo, Lamine Yamal y Marc Casadó siendo introducidos en los minutos 66 y 67, y Gavi sustituyendo a Raphinha en el minuto 82 — un cambio que arrancó una ovación bien merecida de la afición local para el héroe de los cuatro goles.
El Sevilla consiguió un gol de consolación tardío cuando Djibril Sow se elevó para rematar el centro de Oso y lanzó un cabezazo hacia la escuadra en el minuto 90+2, pero fue poco más que una nota al pie en una noche que perteneció enteramente al Barcelona.
Las estadísticas reflejaron un enfrentamiento sorprendentemente equilibrado en términos de posesión — la pelota se repartió casi equitativamente al 50%-50% — sin embargo, el marcador contaba una historia muy diferente. El portero del Sevilla fue requerido en tres ocasiones, realizando tres paradas, mientras que el guardameta del Barcelona fue probado solo en dos ocasiones. La tarjeta amarilla de Gabriel Suazo en el minuto 37 por una falta grave se sumó a la difícil noche del Sevilla, y la estructura defensiva de los visitantes fue repetidamente expuesta por el movimiento y la dirección del Barcelona en el último tercio.
El marcador se reinicia; la tabla no. Barcelona, ahora con 70 puntos y una diferencia de goles de +49, avanzan para enfrentarse al Athletic Club el 22 de marzo con sus credenciales de título viéndose formidables. El Sevilla, estancado en el decimocuarto lugar con 31 puntos, debe reagruparse rápidamente antes de su propio viaje a Valencia en la misma fecha, donde otro mal resultado podría profundizar considerablemente sus preocupaciones.