VIGO, ESPAÑA — El Balaídos vibraba bajo el cielo nocturno gallego cuando el disparo de Javi Rueda en el minuto 25 llevó a la afición local al delirio, pero Endrick tenía otros planes, metiendo un espectacular empate en el minuto 87 para darle a Lyon un 1-1 en este choque de la UEFA Europa League. Ante 21.673 espectadores, el Celta Vigo batalló heroicamente con diez hombres durante la media hora final, solo para ser negado por un momento de brillantez individual del joven delantero brasileño. El resultado deja a Lyon cómodamente situado con 21 puntos mientras el Celta Vigo se mantiene en 13, un punto que sabrá agridulce para los locales dadas las circunstancias.
Los primeros compases fueron animados, con ambos equipos sondeando espacios, y fue el Celta Vigo quien abrió el marcador de forma espectacular. Williot Swedberg avanzó en un rápido contraataque, metiendo un pase perfectamente medido al encuentro de Rueda, quien llegó con intención y colocó un disparo con la derecha desde el centro del área en la escuadra inferior derecha. El estadio estalló, y durante un tiempo pareció que la intensidad y la dirección del Celta Vigo podrían ser suficientes para deshacerse de sus visitantes franceses. Lyon respondió con determinación, y Corentin Tolisso probó a Ionut Radu desde un ángulo complicado por la derecha, solo para que el portero rumano sofocara el intento cómodamente en el centro de su portería, habiendo proporcionado Abner Vinícius la asistencia.
La faz del partido cambió dramáticamente en el minuto 54 cuando Borja Iglesias, que ya había sido amonestado en el minuto 20 por una falta grave, recibió su segunda tarjeta amarilla por otro desafío temerario, dejando al Celta Vigo defendiendo su ventaja con diez hombres para el resto del encuentro. Fue un golpe devastador para los locales, que habían sido competitivos y peligrosos en el contraataque. Óscar Mingueza había sido fundamental en el juego ofensivo del Celta Vigo antes de su propia amonestación en el minuto 48, y su sustituto Mihailo Ristic, introducido en el minuto 63, fue encargado de reforzar un flanco defensivo de repente vulnerable. Lyon olió sangre e irrumpió hacia adelante, con Endrick probando a Radu con un feroz disparo con la izquierda desde fuera del área que el portero atrapó brillantemente hacia el centro superior de la portería, mientras que Tyler Morton también vio un disparo de larga distancia recogido cómodamente por el guardameta del Celta Vigo.
Radu fue el héroe indiscutible de la segunda parte, realizando 5 paradas en total a lo largo de los noventa minutos — una actuación genuinamente heroica que mantuvo intacta la ventaja de su equipo profundamente en el encuentro. Lyon realizó una ráfaga de cambios en los tramos finales, sacando a Orel Mangala, Adil Hamdani y Tanner Tessmann en el minuto 85 en una clara declaración de intención ofensiva. La presión fue implacable, y Steeve Kango había golpeado anteriormente el poste derecho con un disparo con la derecha desde fuera del área, asistido por Roman Yaremchuk, en un momento que hizo que la multitud del Balaídos contuviera la respiración colectivamente.
Los equipos compartieron la posesión casi equitativamente al 50%-50%, una estadística que subrayaba lo competitivo que fue este encuentro, incluso después de que la tarjeta roja desplazara la ventaja numérica firmemente a favor de Lyon. El portero de Lyon Dominik Greif fue requerido en dos ocasiones, negando a Borja Iglesias en ambas — una desde la derecha del área y otra desde la izquierda — con Óscar Mingueza proporcionando las asistencias para ambos intentos. Los números contaban la historia de un partido en el que el portero del Celta Vigo estuvo ocupado, realizando 5 paradas, mientras que las dos paradas de Lyon reflejaban la amenaza limitada pero peligrosa del contraataque de los locales.
El punto de inflexión, más allá de la tarjeta roja, fue el empate de Endrick a tres minutos del final. Clinton Mata avanzó por la derecha y deslizó el balón al encuentro del brasileño, quien dio un toque para colocarse antes de soltar un disparo composado con la izquierda desde fuera del área que se curvó hacia la escuadra inferior izquierda, dejando a Radu sin opciones. Fue un gol de verdadera calidad, y resumió la persistencia y la calidad individual de Lyon en la noche. Los minutos finales descendieron a un asunto conflictivo, con Matías Vecino y Marcos Alonso recibiendo ambos tarjetas amarillas profundamente en tiempo de descuento mientras las tensiones se desbordaban.
El marcador se reinicia; la tabla no. El Celta Vigo regresa a la acción doméstica cuando reciba al Real Betis el 15 de marzo, mientras que Lyon recibe al Le Havre AC en su propio terreno en la misma fecha, llevando un punto duramente ganado desde Galicia.