MEDELLÍN, COLOMBIA — Juan Rengifo asestó el golpe definitivo cuando Atlético Nacional remontó para conseguir una victoria 2-1 sobre Águilas Doradas en el Estadio Cincuentenario, revirtiendo una desventaja al descanso con dos goles en la segunda mitad que subrayaron la calidad y la persistencia de los visitantes. Jorge Rivaldo había dado a los locales una sorprendente ventaja en los últimos instantes de la primera mitad, pero Atlético Nacional —controlando el 64,5% de la posesión durante todo el partido— se negó a rendirse, con Dairon Asprilla y Rengifo dando la vuelta al encuentro después del descanso.
Águilas Doradas se defendió con disciplina y determinación durante gran parte de la primera mitad, absorbiendo ola tras ola de presión de Nacional y confiando en el portero Iván Arboleda para repeler la amenaza. Arboleda fue requerido ya en el minuto 29, lanzándose con agilidad para ahogar el disparo con la derecha de Andrés Sarmiento desde fuera del área, tras un pase de Dairon Asprilla. Los locales vivían peligrosamente, pero también amenazaban en el contragolpe, y fue precisamente de esa fuente de donde llegó el gol. En el minuto 8 de la prórroga de la primera mitad, Fabián Charales liberó a Jorge Rivaldo en una salida rápida, y el mediocampista de Águilas ejecutó un remate sereno con la derecha desde fuera del área hacia el centro de la portería para llevar a la afición local al delirio. Fue un golpe sorpresa que dejó aturdida a Nacional cuando el árbitro dio por finalizada la primera mitad.
Los visitantes salieron del vestuario con renovada urgencia, y el cuerpo técnico de Nacional dejó claras sus intenciones con un doble cambio en el minuto 56, introduciendo a Juan Rengifo por Mateus Uribe y a Marlos Moreno por Sarmiento. Los cambios tuvieron un impacto casi inmediato. Minutos después, Rengifo y Moreno presionaban más arriba, estirando la estructura defensiva de Águilas. Luego, en el minuto 54 —aunque los cambios llegaron después— Asprilla ya había igualado, aprovechando el pase de Sarmiento tras un contragolpe rápido y ejecutando un disparo con la derecha desde el centro del área hacia el centro de la portería. El empate fue merecido, una recompensa por el dominio territorial implacable de Nacional.
Con el impulso claramente a su favor, Nacional presionó en busca del gol de la victoria. Arboleda se mantuvo firme nuevamente en el minuto 66, rechazando el disparo con la derecha de Rengifo desde el centro del área hacia el larguero, con Alfredo Morelos nuevamente como asistente. La resistencia del portero fue admirable, pero no podía durar eternamente. Ocho minutos después, en el minuto 74, Morelos encontró a Rengifo una vez más en el centro del área, y esta vez el delantero no falló, ejecutando un remate sereno con la izquierda hacia el centro de la portería para poner a Nacional por delante por primera vez. El Estadio Cincuentenario enmudeció mientras la afición visitante explotaba de alegría.
Águilas se negó a capitular. Arboleda, ya amonestado en el minuto 66, continuó dirigiendo su área con autoridad, rechazando el potente cabezazo de Nicolás Rodríguez de un centro de César Haydar en el minuto 80, y luego negándole a Asprilla nuevamente dos minutos después desde el lado derecho del área. Cinco atajadas en total —una actuación de genuina calidad de un portero que mantuvo a su equipo en el partido mucho después de lo que las estadísticas sugerían.
Los números contaban la historia completa del dominio de Nacional: 18 disparos contra nueve de Águilas, seis córneres contra uno, y el 64,5% de posesión que mantuvo a los locales replegados durante largos tramos. Sin embargo, el único disparo a portería de Águilas —el remate de Rivaldo en la primera mitad— había contado, un recordatorio de que la eficiencia puede desafiar las estadísticas en cualquier tarde. Los 21 faltas de Nacional contra 12 de Águilas reflejaron la dureza del encuentro, con cinco tarjetas amarillas distribuidas entre ambos equipos, incluyendo una amonestación tardía para Nicolás Rodríguez en el tercer minuto del tiempo de descuento antes de ser sustituido por Robinson García.
El marcador se reinicia; la tabla no. Atlético Nacional se marcha de Medellín con tres puntos que refuerzan sus credenciales como uno de los equipos más formidables de la Primera A colombiana, mientras que Águilas Doradas debe reflexionar sobre una actuación que mostró carácter y astucia táctica, aunque el resultado finalmente se les escapó.