ROMA, ITALIA — El Torino entregó un resultado que su precaria posición en la clasificación exigía desesperadamente, logrando una victoria dominante de 2-0 sobre la Lazio en el Stadio Olimpico Grande Torino para insuflar aire fresco a su lucha por la supervivencia en Serie A. Giovanni Simeone y Duván Zapata causaron el daño, castigando a una Lazio que dominó la posesión pero careció del filo necesario para demostrarlo. Para un Torino situado en la 15ª posición con 27 puntos, tres puntos contra un equipo siete puestos por encima en la tabla tienen un peso enorme.
La historia táctica de este partido fue escrita en el lenguaje más implacable: la eficiencia. El Torino marcó primero en el minuto 21 cuando Simeone se lanzó sobre una jugada por el centro del área y ejecutó un disparo con la derecha directo al centro, superando a Ivan Provedel. Fue un remate sereno y sin prisa de un delantero que se veía hambriento desde el primer silbato. El portero de la Lazio ya había sido probado por Simeone apenas dos minutos antes — un disparo con la izquierda desde fuera del área en el minuto 23 obligó a Provedel a hacer una parada afilada en la esquina inferior derecha, con Nikola Vlasic proporcionando la asistencia. El delantero argentino estaba en todas partes, implacable en su movimiento y despiadado cuando llegó el momento.
El Torino casi duplica su ventaja antes del descanso. En el minuto 44, Valentino Lazaro realizó un centro tentador desde la derecha, y Simeone lo recibió con un potente disparo con la derecha desde el centro del área — solo para que Provedel lo rechazara brillantemente en el centro superior de su portería. El silbato del descanso llegó con el Torino liderando por un gol, pero los visitantes habían hecho lo suficiente para sugerir que la segunda mitad traería más de lo mismo.
El doble cambio de la Lazio en el descanso — Tijjani Noslin por Petar Ratkov y Fisayo Dele-Bashiru por Reda Belahyane — señaló su intención de cambiar el impulso. Pero el Torino tenía otros planes. Ocho minutos en la segunda mitad, Rafa Obrador realizó un centro desde la banda derecha y Duván Zapata se elevó poderosamente en el centro del área, cabeceando el balón a la esquina inferior izquierda con autoridad. Era 2-0, y el partido estaba efectivamente terminado. Noslin probó a Alberto Paleari en el minuto 55 con un disparo con la derecha desde fuera del área, pero el portero del Torino estuvo a la altura, rechazando el intento a la esquina inferior derecha.
La batalla en el mediocampo fue feroz y conflictiva. El Torino recibió cuatro tarjetas amarillas en los 90 minutos — Gvidas Gineitis en la prórroga de la primera mitad, Nikola Vlasic en el minuto 79, y tanto Adrien Tamèze como Sandro Kulenovic en la prórroga — reflejando la intensidad con la que defendieron su ventaja. Nuno Tavares de la Lazio también vio amarilla en el cuarto minuto de la prórroga. Paleari fue requerido dos veces en total, mientras que Provedel realizó tres paradas — una cifra que favorece a un ataque de la Lazio que nunca amenazó realmente con dar la vuelta al partido.
La Lazio disfrutó de la mayoría de la posesión con un 55,4%, pero los números contaban una historia condenatoria de su trabajo en la tarde. A pesar de 12 intentos, la Lazio logró solo 3 a portería — una tasa de conversión que simplemente no puede sostener una remontada contra un equipo tan organizado y determinado como lo fue el Torino en esta ocasión. El Torino, por el contrario, generó 13 disparos y colocó 5 a portería, demostrando una dirección y propósito que sus oponentes no pudieron igualar. Los 13 faltas cometidas por el Torino en comparación con los 5 de la Lazio subrayaron el compromiso físico que el equipo de Paolo Vanoli llevó a cada duelo.
Lo más cerca que llegó la Lazio de un gol de consolación fue en el minuto 87, cuando Alessio Romagnoli recibió un pase de cabeza de Adam Marusic y ejecutó un cabezazo desde corta distancia — solo para que Paleari produjera una parada magnífica en el centro superior de su portería, preservando la portería a cero con un momento de verdadera calidad. Nikola Vlasic luego probó a Provedel una vez más en el minuto 90, su disparo con la izquierda desde el lado izquierdo del área rechazado a la esquina inferior izquierda por el portero de la Lazio.
El marcador se reinicia; la tabla no. El Torino lleva este impulso a un comprometedor partido de local contra el Napoli el 8 de marzo, mientras que la Lazio debe reagruparse rápidamente cuando reciba al Sassuolo en la Ciudad Eterna la misma noche — un partido que se espera que ganen, pero que ahora conlleva la presión añadida de un resultado que escuece.