LEEDS, INGLATERRA — Antoine Semenyo marcó la diferencia en un desafiante Elland Road, su gol de cerca a los dos minutos del tiempo de descuento de la primera parte aseguró a Manchester City una victoria por 0-1 en la Premier League ante Leeds United. Los visitantes, segundos en la tabla, controlaron el balón durante largos tramos, dominando el 66,9% de la posesión, pero encontraron a los locales mucho más resistentes de lo que su posición en el decimoquinto lugar podría sugerir.
La historia táctica de este partido fue la de una presión paciente encontrándose con una resistencia resuelta. Manchester City acorraló a Leeds con su dominio posicional característico, reciclando posesión y sondeando espacios, mientras que el equipo de Daniel Farke se mantuvo compacto y buscó explotar las transiciones. Durante largos períodos, el plan funcionó —hasta que un momento de calidad de Rayan Aït-Nouri desbarató toda esa disciplina defensiva justo antes del descanso.
El momento decisivo llegó en el minuto 45 cuando Aït-Nouri realizó un centro preciso desde la banda izquierda que encontró a Semenyo llegando al primer palo. El delantero necesitó apenas un toque para dirigir el balón al centro de la portería desde muy corta distancia, sin dejar oportunidad a Karl Darlow. Fue un gol nacido de la paciencia — City había presionado y presionado, y cuando finalmente llegó la ocasión, la aprovecharon con eficiencia despiadada.
Antes, en el segundo 40 del partido, Nico O'Reilly había estado cerca de romper el empate aún más pronto. El mediocampista conectó un centro de Matheus Nunes con un cabezazo firme desde el centro del área, pero Darlow estuvo a la altura, realizando una parada cómoda en el centro de su portería. Fue un presagio de lo que vendría del portero del Leeds, quien realizaría cuatro paradas a lo largo de los noventa minutos en lo que supuso una actuación discretamente heroica.
En la segunda mitad, Leeds creció en el partido con intención genuina. Brenden Aaronson puso a prueba la defensa del City con un disparo bloqueado desde fuera del área en el minuto 48, y Dominic Calvert-Lewin forzó otro bloqueo desde corta distancia apenas un minuto después. A pesar de 14 intentos —igualando el total del City— Leeds logró apenas dos remates a portería, una estadística que captura tanto su trabajo como su desperdicio frente a gol.
El City tampoco estuvo exento de despilfarro. Omar Marmoush desaprovechó una ocasión de oro en el minuto 62, sacando desviado un disparo con la izquierda desde dentro del área pequeña después de ser asistido por Rúben Dias. Rodri y Rayan Cherki también vieron bloqueados sus intentos cuando los visitantes presionaban en busca de un segundo gol que hubiera sentenciado el encuentro. El cabezazo de Marc Guéhi desde corta distancia en el minuto 72 fue rechazado por Darlow —los reflejos del portero mantuvieron vivas las esperanzas del Leeds ya entrada la segunda mitad.
Los últimos compases se tornaron cada vez más tensos conforme la desesperación se apoderó del encuentro. Savinho vio la tarjeta amarilla en el minuto 90 por una entrada temeraria, y Aït-Nouri también recibió cartulina amarilla momentos después, con la disciplina del City desmoronándose mientras Leeds presionaba desesperadamente en busca del empate. Jaka Bijol, introducido como suplente en el minuto 87, estuvo agonizantemente cerca con un cabezazo desde el córner de Anton Stach que se marchó rozando el poste en un último instante de esperanza.
Lo que las estadísticas no capturan completamente es la ferocidad con la que Leeds compitió durante los noventa minutos. Tres tarjetas amarillas para City —incluyendo una para el portero Gianluigi Donnarumma en el minuto 85— hablaban de la presión sostenida que los locales ejercieron en el último cuarto de hora. Ethan Ampadu avanzó repetidamente con propósito, y la entrada de Wilfried Gnonto y Daniel James desde el banquillo inyectó ritmo genuino en los ataques del Leeds, aunque el producto final siguió siendo esquivo. Su organización defensiva, dirigida por una defensa comprometida, frustró las ambiciones ofensivas de City durante largos tramos y casi les permite conseguir un punto que hubieran apreciado.
Manchester City puede encarar su encuentro ante Nottingham Forest el 4 de marzo con una renovada confianza e impulso en su lucha por el título, mientras que Leeds debe reagruparse rápidamente —reciben a Sunderland en la misma fecha, desesperados por sumar puntos en su batalla por alejarse de la zona de descenso y recuperar la confianza de un equipo que lucha por la supervivencia.