MILÁN, ITALIA — En uno de los resultados más notables de la Champions League en lo que va de temporada, el Bodo/Glimt silenció el San Siro con una espectacular victoria 2-1 sobre el Inter de Milán, un resultado que desafió casi todas las estadísticas de la noche. El gol de Jens Petter Hauge en el minuto 58 y el remate clínico de Håkon Evjen en el 72 dieron a los visitantes noruegos una ventaja improbable, y aunque Alessandro Bastoni descontó cuatro minutos después, el Inter no pudo encontrar el empate a pesar de su dominio abrumador durante todo el encuentro.
El primer tiempo ofreció pocas señales del drama que estaba por venir. Inter controló el ritmo desde el primer silbato, acorralando al Bodo/Glimt en su propia mitad y generando la mayor parte de la posesión. Federico Dimarco estuvo más cerca de romper el empate en el minuto 12, su disparo con la zurda desde la derecha del área obligó a una gran parada de Nikita Haikin, quien rechazó el balón hacia el centro superior de su portería. Alessandro Bastoni había proporcionado la asistencia, y la combinación resultaría significativa más tarde en la noche, aunque en circunstancias muy diferentes. El Bodo/Glimt, sentado profundo y compacto, ofreció casi nada en ataque en los primeros 45 minutos, conforme con absorber la presión del Inter y esperar su momento.
Ese momento llegó con una rapidez sorprendente en la segunda mitad. En el minuto 58, el Bodo/Glimt avanzó con determinación, y Hauge encontró espacio en el centro del área para ejecutar un remate de zurda preciso hacia el centro de la portería, sin dejar ninguna opción a Yann Sommer. El gol llegó contra el curso del juego —momentos antes, Sommer había rechazado un disparo de Ole Didrik Blomberg con una parada espléndida en el centro de su portería—, pero la intención del Bodo/Glimt era de repente inconfundible. La afición del San Siro, que había estado expectante toda la noche, cayó en un silencio atónito.
La respuesta del Inter fue frenética. Simone Inzaghi realizó tres cambios en el minuto 62 —Petar Sucic, Andy Diouf y Ange-Yoan Bonny entraron en el campo— y los Nerazzurri se lanzaron hacia adelante en busca del empate. Manuel Akanji golpeó el poste izquierdo con un disparo de derecha desde el centro del área en el minuto 69, un momento que resumió la suerte desesperada del Inter. Los córneres llegaron en oleadas —el Inter terminaría la noche con 16 en total— pero la disciplina defensiva del Bodø/Glimt se mantuvo firme.
Luego llegó el golpe de gracia. En el minuto 72, Hauge se convirtió en asistente, liberando a Evjen en profundidad en un contraataque devastador. El extremo mantuvo la compostura de manera excelsa, sacando un disparo con la derecha desde el centro del área hacia la escuadra inferior izquierda para duplicar la ventaja del Bodø/Glimt. Fue un gol de una sencillez cautivadora, producto del fútbol de contragolpe despiadado ejecutado a la perfección. Bastoni sí descontó cuatro minutos después, elevándose para conectar el centro de Bonny y enviando un remate con la derecha desde la derecha del área pequeña hacia el centro de la portería, pero la remontada del Inter nunca llegó a materializarse realmente. Jostein Gundersen ya había recibido una tarjeta amarilla en el minuto 67, y la entereza del Bodø/Glimt en los tramos finales fue admirable, con Ulrik Saltnes y Andreas Helmersen introducidos para ayudar a cerrar el resultado.
Las estadísticas contaban una historia de contraste extraordinario. El Internazionale dominó la posesión con un 70,5%, manteniendo al Bodø/Glimt replegado durante largos tramos y lanzando 30 disparos a portería frente a los 7 del Bodø/Glimt. Sin embargo, a pesar de los 30 intentos, el Internazionale apenas logró 7 remates a portería, mientras que el Bodø/Glimt fue despiadadamente clínico, enviando 5 de sus 7 disparos entre los tres palos. Sommer realizó tres paradas para el Inter; Haikin hizo cuatro para los visitantes. La presión del Internazionale generó 16 córneres, pero el dominio en las jugadas de estrategia finalmente contó poco contra un equipo que sabía exactamente qué hacer con el balón cuando más importaba.
Las estadísticas reflejaron una noche donde el dominio y la eficacia contaron historias completamente diferentes, y la tasa de remates a portería del 71% del Bodo/Glimt fue el número definitorio de la velada. Inter se mantiene en décima posición en la clasificación de la Champions League con 15 puntos, sus ambiciones de meterse entre los ocho primeros ahora están bajo presión, mientras que los 12 puntos del Bodo/Glimt mantienen vivas sus esperanzas de playoff de cara al tramo final de la fase de liga.
Internazionale debe sacudirse antes de enfrentarse a la Genoa el 1 de marzo, mientras que el Bodo/Glimt regresa a casa para recibir al Sarpsborg FK el 15 de marzo, aprovechando el impulso de una de las mejores noches europeas del fútbol noruego.