PORTLAND, OREGÓN, ESTADOS UNIDOS — Ariel Lassiter rompió los corazones de Columbus Crew con un remate clínico en el minuto 88 para darle a Portland Timbers una vibrante victoria de 3-2 en Providence Park en un enfrentamiento de la Major League Soccer que tuvo de todo — drama tempranero, un empate en la primera mitad y un gol tardío que llevó a la afición local al delirio. Los Timbers, que llegaban al partido en novena posición en la tabla, mostraron el tipo de resiliencia y capacidad ofensiva que desmentía su posición en la liga, superando a Columbus Crew, que ocupaba la quinta plaza y había dominado grandes tramos del encuentro.
Desde el primer silbatazo, quedó claro que sería una noche fuera de lo común en Portland. El Columbus Crew abrió el marcador en el minuto seis cuando Wessam Abou Ali aprovechó una ocasión y envió un disparo con la zurda desde el centro del área a la escuadra inferior derecha, silenciando a la afición local antes de que apenas se hubiera acomodado. Portland se negó a dejarse intimidar. Felipe Mora restableció la igualdad en el minuto 14, sacando un disparo con la derecha desde el centro del área a la escuadra superior derecha tras una asistencia de Gage Guerra — un remate de gran calidad que anunció las intenciones de los Timbers. El impulso se inclinó hacia Portland cuando Antony duplicó la ventaja en el minuto 20, metiendo un disparo con la derecha desde la banda derecha del área a la escuadra inferior izquierda tras un contraataque rápido, con Cole Bassett proporcionando la asistencia.
Columbus Crew, hay que reconocerlo, se negó a rendirse. Wessam Abou Ali —quien resultaría ser una amenaza constante a lo largo del partido— puso a prueba al portero James Pantemis en el minuto 35 con un disparo con la derecha desde la banda derecha del área que Pantemis rechazó hacia la cruceta, una intervención crucial que mantuvo intacto el colchón de dos goles de Portland. Luego, justo antes del descanso, Diego Rossi ejecutó un magnífico disparo con la derecha desde fuera del área hacia la escuadra inferior izquierda en el minuto 44, asistido por Abou Ali, para igualar el marcador en 2-2. La primera mitad terminó de forma vertiginosa, con Portland presionando en busca de un tercer gol durante seis minutos de tiempo añadido pero sin lograrlo.
La segunda mitad fue un asunto tenso y táctico. El Columbus Crew disfrutó de la mayor parte de la posesión con un 54,4% y continuó buscando, con Diego Rossi estando cerca nuevamente en los minutos 74 y 79, mientras que Amar Sejdic y Sean Zawadzki también pusieron a prueba la solidez defensiva de Portland. Los Timbers, trabajando duro sin el balón, se apoyaron en su estructura y en la calidad individual de jugadores como Diego Chará y Brandon Bye para mantener al Crew a raya. Kristoffer Velde fue activo en el flanco izquierdo, ganando un tiro libre en el minuto 58 tras ser derribado por Abou Ali —quien recibió tarjeta amarilla por ello— y obligando a Patrick Schulte a hacer una gran parada en el minuto 87 ante un cabezazo de Cole Bassett.
Luego llegó el momento que lo decidió todo. Con dos minutos por jugarse, Kevin Kelsy —ingresado como suplente en el minuto 74— realizó un pase de cabeza hacia el área, y Lassiter, también suplente, reaccionó más rápido para ejecutar un remate izquierdo sereno desde el centro del área hacia el centro de la portería. Providence Park estalló.
Las estadísticas contaban una historia fascinante. Columbus Crew dominó la posesión con un 54,4% y generó 15 disparos contra 12 de Portland, sin embargo, los Timbers registraron seis disparos a portería en comparación con cuatro del Crew. El portero de Portland James Pantemis realizó dos paradas, mientras que Patrick Schulte fue requerido en tres ocasiones. Ambos equipos recibieron una tarjeta amarilla cada uno en un encuentro competitivo pero en gran medida controlado. Los números subrayaban una verdad futbolística familiar: la eficiencia, no el dominio, gana los partidos.
La confianza será alta cuando el Portland Timbers enfrente al Colorado Rapids el 28 de febrero, mientras que el Columbus Crew deberá sacudirse el polvo antes de su propio viaje a Sporting Kansas City en la misma fecha.