LECCE, ITALIA — La ofensiva del Internazionale por el título continuó con una victoria de 0-2 sobre un Lecce tenaz en el Via Del Mare, aunque fue necesario un arreón en los minutos finales para quebrar la resistencia de los locales. Manuel Akanji, introducido como suplente en la segunda mitad, resultó ser la figura decisiva con un doblete en los últimos diez minutos, cabeceando a gol tras un centro de Federico Dimarco en el minuto 82 antes de añadir un segundo en tiempo de descuento. Para el Lecce, situado en la decimoséptima posición de la Serie A con 24 puntos y una temporada al borde del abismo, la derrota fue otro golpe doloroso en una lucha desesperada por la permanencia.
Durante largos tramos, parecía que podría ser una de esas noches frustrantes para los líderes de la liga. El Internazionale dominó la posesión con un 67,9%, acorralando al Lecce durante largos períodos, pero se encontró con el portero Wladimiro Falcone en estado de inspiración. El guardameta del Lecce fue requerido desde temprano, en el minuto 10, rechazando un remate de Luis Henrique asistido por el centro de Dimarco. Marcus Thuram lo puso a prueba desde corta distancia en el minuto 22, y Falcone realizó una parada certera para desviar el balón en la parte superior del centro de la portería. Francesco Pio Esposito añadió trabajo al guardameta en el minuto 26, solo para ser negado nuevamente por el cada vez más impresionante cancerbero.
La segunda mitad trajo más de lo mismo. La presión del Inter fue implacable —lanzaron 24 disparos a portería frente a los tres de la Lecce— pero Falcone continuó frustrando. Un remate de Federico Dimarco en el minuto 79, asistido por Henrikh Mkhitaryan, fue desviado, y los locales fueron beneficiados además por una intervención del VAR en el minuto 51 que anuló lo que parecía ser un gol del Inter, con Marcus Thuram en posición de fuera de juego en la jugada previa. La organización defensiva de la Lecce, dirigida con garra y determinación, mantuvo el marcador igualado bien entrada la segunda mitad.
El gol llegó finalmente desde una jugada de estrategia. Inter había ganado 10 córneres a lo largo de la tarde, y fue desde uno de esos saques que se rompió el empate. El centro de Dimarco desde la esquina encontró a Akanji llegando con decisión al segundo palo, y el defensa suizo potentó su cabezazo a la escuadra inferior derecha en el minuto 82. Fue un momento de ejecución clínica que la resistencia del Lecce no había podido evitar. Siete minutos antes, Mkhitaryan había abierto la cuenta para Inter —un remate de derecha desde el centro del área tras otro córner en el minuto 75—, aunque la secuencia de goles en los datos sitúa el cabezazo de Akanji como el segundo de los dos, confirmando el disparo de Mkhitaryan del minuto 75 como el primero y el cabezazo del minuto 82 como el definitivo.
Akanji, introducido desde el banquillo en el minuto 60 junto a Mkhitaryan, transformó completamente el partido. Ambos suplentes fueron fundamentales en el arreón final del Inter, demostrando la profundidad de la plantilla de Simone Inzaghi y su capacidad para cambiar los encuentros desde el banquillo. Davide Frattesi también aportó energía en los tramos finales, mientras que Alessandro Bastoni recibió una amonestación en el minuto 87 antes de ser sustituido por Carlos Augusto.
Por los números, las estadísticas contaban la historia del dominio del Inter con una claridad brutal. El Internazionale lanzó 24 disparos a portería frente a los tres del Lecce, con nueve que encontraron el objetivo contra ninguno para los locales. Los seis saques de Falcone fueron la única razón por la que el marcador se mantuvo respetable durante tanto tiempo — una actuación individual heroica en una causa perdida. El Lecce apenas logró el 32,1% de posesión y dos córneres en toda la noche, un cuadro estadístico que subraya lo completamente superados que fueron, aunque el marcador solo reflejara eso en el último cuarto del partido.
Para la Lecce, que recibe al Como el 1 de marzo, el desafío es inmediato y urgente — tres puntos contra un rival también de mitad de tabla podrían resultar vitales en su intento por escapar de la zona de descenso. El Inter, mientras tanto, viaja a Génova en la misma fecha, y con una ventaja de 37 puntos sobre sus perseguidores, el Scudetto es cada vez más una cuestión de cuándo, no de si.