BODØ/GLIMT, NORUEGA — En una de las sorpresas más notables de la Liga de Campeones, Bodo/Glimt demolió al Inter de Milán por 3-1 en el Estadio Aspmyra, con goles en la segunda parte de Jens Petter Hauge y Kasper Høgh que dejaron atónitos a los gigantes italianos. Los campeones noruegos, hundidos en el puesto 32 con apenas dos puntos, ofrecieron una actuación impecable para propinar al Inter, cuarto clasificado, su segunda derrota de la temporada y dar vida a sus propias aspiraciones europeas.
Los primeros compases del partido pertenecieron a los visitantes, que controlaron el 57.6% de la posesión y mantuvieron acorralado al Bodo/Glimt durante largos periodos. La intención del Inter era evidente desde el minuto 20, cuando Sondre Fet rompió el empate contra el desarrollo del juego, definiendo con un remate de pierna derecha al ángulo inferior izquierdo tras un excelente trabajo de Kasper Høgh. El gol silenció a la afición visitante y le dio a los locales una ventaja inesperada.
La respuesta del Inter fue rápida y decidida. Nicolò Barella probó a Nikita Haikin en el minuto 28 con un disparo con la derecha desde el centro del área, obligando a una parada espectacular en el centro de la portería tras un pase de cabeza de Lautaro Martínez. La presión finalmente surtió efecto en el minuto 30, cuando Francesco Pio Esposito igualó el marcador, rematando desde el centro del área para empatar el encuentro. El remate clínico del mediocampista italiano coronó un período de dominio sostenido del Inter, con los visitantes generando ocasión tras ocasión.
Patrick Berg casi restableció la ventaja de Bodo/Glimt en el minuto 37, pero su disparo de derecha desde distancia fue atrapado con comodidad por Yann Sommer. El primer tiempo terminó con el Inter pareciendo más cerca de la victoria, tras haber generado más llegadas y controlado la batalla territorial. Francesco Pio Esposito recibió una tarjeta amarilla en el tiempo añadido de la primera parte por una falta sobre Fredrik Bjørkan, una amonestación que resultaría costosa cuando el Inter buscara remontar el partido más adelante.
El segundo tiempo comenzó con el Inter amenazando de inmediato. Lautaro Martínez impactó el poste derecho en cuestión de segundos tras el reinicio, con Francesco Pio Esposito proporcionando la asistencia. Carlos Augusto luego obligó a Haikin a intervenir en el minuto 48, su disparo con pierna izquierda desde fuera del área fue contenido centralmente después del pase inteligente de Barella. El portero noruego fue requerido nuevamente momentos después, desviando el remate de Kasper Høgh por encima del larguero mientras el Bodo/Glimt comenzaba a encontrar su ritmo.
El partido dio un giro dramático en un lapso de tres minutos que será recordado en Bodø durante años. En el minuto 61, Jens Petter Hauge desató un magnífico disparo con su pierna izquierda desde el lado izquierdo del área, curvando el balón hacia el ángulo superior izquierdo tras el inteligente pase de Høgh. El Aspmyra Stadion estalló, y antes de que el Inter pudiera recomponerse, Bodo/Glimt volvió a golpear. El propio Høgh se anotó en el minuto 64, empujando el balón desde muy cerca tras el centro de Ole Didrik Blomberg para hacer el 3-1.
El entrenador del Inter, Simone Inzaghi, respondió introduciendo a Marcus Thuram por Lautaro Martínez, pero el cambio no logró impulsar la remontada. Las estadísticas reflejaban el dominio del Inter en posesión y volumen de disparos —15 intentos frente a los ocho del Bodo/Glimt—, sin embargo, la eficacia implacable de los locales contaba la historia. El Bodo/Glimt puso seis de sus ocho disparos entre los tres palos, una tasa de conversión del 75% que los cuatro de 15 del Inter no pudieron igualar. Yann Sommer y Nikita Haikin realizaron tres paradas cada uno, pero fue el portero noruego quien pudo celebrar su portería a cero en la segunda parte.
La batalla táctica dejó a Alessandro Bastoni y Francesco Acerbi de Inter luchando por contener las rápidas transiciones del Bodo/Glimt. Ole Didrik Blomberg vio la tarjeta amarilla en el minuto 77 por una falta sobre Ange-Yoan Bonny, pero para entonces el daño ya estaba hecho. Inter volcó jugadores al ataque en los tramos finales, con un disparo de Piotr Zielinski desde fuera del área en el minuto 82 que se fue por encima del larguero. Andreas Helmersen casi anotó el cuarto en el minuto 81, con un remate con la pierna izquierda desde el lado izquierdo del área que Sommer logró desviar tras un pase de Hauge.
El silbato final desató escenas de júbilo entre los aficionados locales, que habían sido testigos de una de las grandes actuaciones en la Liga de Campeones. La capacidad del Bodo/Glimt para absorber la presión y golpear con precisión devastadora marcó la diferencia, con Hauge y Høgh formando una asociación letal que la celebrada defensa del Inter no pudo contener. El equipo noruego cometió 12 faltas frente a las seis del Inter, reflejando su determinación de interrumpir el ritmo de los visitantes, mientras ambos equipos compartieron tres córners en un partido que desafió las expectativas previas.
Para el Inter, la derrota plantea serias dudas sobre su capacidad de asegurar un puesto entre los cuatro primeros en la clasificación de la Liga de Campeones. Habiendo ingresado al partido con 12 puntos y una diferencia de gol de más nueve, esta derrota ante un equipo con apenas dos puntos representa un revés significativo. La incapacidad de los Nerazzurri de convertir su dominio territorial en goles preocupará a Inzaghi, particularmente con encuentros cruciales por delante.
El resultado corona una excelente racha para el Bodo/Glimt antes de enfrentar su próximo desafío. El Inter de Milán recibe al Lecce el 22 de febrero, donde buscarán recuperarse de esta humillante derrota y reafirmar sus credenciales en la lucha por la clasificación europea.